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Economía

La primera lonja de cereales de Sevilla se echa a andar con respaldo de la industria

Grandes harineras, extractoras de girasol e intermediarios se unen a los cooperativistas y la Cámara de Comercio para gestar un mercado transparente de precios de referencia para vender y comprar.

el 23 may 2014 / 23:03 h.

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Aunque mentira parezca, una de las principales provincias cerealistas de España y con mayor tránsito de trigo, cebada y girasol gracias al puerto no tenía hasta ahora una lonja para recoger los precios reales de las operaciones de compra y venta entre agricultores, intermediarios e industriales. Tras diez meses de negociaciones, esta especie de bolsa sin serlo, puesto que no interviene en las operaciones ni puede fijar cotización alguna –los pactos sobre precios están penados por las autoridades de Competencia al violar el libre mercado–, es ya una realidad. Va con cierta demora porque la cosecha ha arrancado prematuramente ante el excesivo calor, pero los impulsores se acogen al refrán de que nunca es demasiado tarde si la dicha es buena. El consejo rector de la lonja de cereales y oleaginosas se constituyó ayer en la Cámara de Comercio. / EL CORREO El consejo rector de la lonja de cereales y oleaginosas se constituyó ayer en la Cámara de Comercio. / EL CORREO La sociedad cooperativa de segundo grado Cereales Sevilla es la que ha peleado con suma fuerza para sacar adelante este proyecto, que viene de la mano de la Cámara de Comercio. Su presidente, Miguel Fernández, resaltó que esta lonja ha logrado sentar en su consejo rector a lo más granado no sólo de los agricultores de cereales y oleaginosas (básicamente de girasol), sino también de los industriales. Así, por parte de los cereales están Harinera Villafranquina, cuya planta gaditana de harinas, sémolas y pastas absorbe más de la mitad de la cosecha sevillana de trigo, y Haribérica, que posee en la carretera hacia Cádiz su fábrica –que salta a los ojos por el llamativo color amarillo–. «Está, pues, lo más representativo de esta industria». De la molturación de la pipa de girasol procede Sovena, también envasadora de aceites, cuyo representante en el consejo rector de la lonja lo es también de Afoex, la asociación de empresas extractoras de oleaginosas. Y desde los intermediarios o brokers, se sientan las sociedades Prada y Pradifir. No cabe olvidar a los cultivadores, los más interesados en saber a cuánto se compran y se venden las cosechas, y en el consejo rector está Fernández, presidente de Cereales Sevilla –aglutina a 24 cooperativas de esta provincia, Huelva, Cádiz y Málaga, con más de 10.000 agricultores socios, 250.000 toneladas de trigo duro y blando, girasol, maíz, cebada y triticale y una facturación anual 35 millones de euros– y también de la sectorial de herbáceos de Faeca, la Federación Andaluza de Empresas Cooperativas Agrarias. En suma, la lonja supone acometer un ejercicio de transparencia en el mercado: qué producción se mueve y a cuánto cotiza. Es poner en común la información –para empezar, con periodicidad quincenal, y después, semanal– porque ésta, según lamenta el directivo, es muy escasa y las facilitadas por las lonjas más próximas, Córdoba y Extremadura, «ya no nos sirven». ¿Por qué? Porque en una operación interviene también el coste del transporte, y no es lo mismo un trigo cordobés que viene al Puerto de Sevilla que otro de Sevilla que se embarca directamente aquí, al tiempo que hay que tener en cuenta precisamente el trasiego por el Guadalquivir y los datos que, día a día, transmite la Autoridad Portuaria. «Una diferencia de una peseta por kilo de trigo son muchos euros en un camión», explica. Los contratos a futuro –se rubrican antes de recoger la cosecha pero con precios trasladados a lo que diga el mercado local– aconsejan también una «lonja específica» para Sevilla. Se queja Miguel Fernández de que una comunidad tan agrícola como la andaluza esté «tan escasita» de mercados de referencia en precios. «Nosotros queremos serlo para Sevilla pero también prestaremos servicio al resto de agricultores andaluces». Tras constituirse el consejo rector –con carácter provisional y presidido por Filomeno de Aspe, responsable de los asuntos marítimos de la Cámara de Comercio–, a mitad de junio habrá una presentación pública para ganar adeptos, y la idea es estrenarse de manera inmediata. «La labor hecha por la institución cameral ha sido fundamental. Porque si en el sector privado no nos movemos...».

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