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La racha del Betis bien le vale una efeméride a Mel

El madrileño cumplirá el sábado su partido número 50 como entrenador de Primera División, once años y medio después de su debut.

el 22 feb 2012 / 22:47 h.

Pepe Mel, el 2-12-2001 como técnico del Tenerife en el Villamarín.
El Betis se ha rehecho de su última crisis, minúscula comparada con aquella de un punto de 30 pero crisis al fin y al cabo, con dos victorias consecutivas ante el Athletic y el Zaragoza que lo han relanzado desde el filo del abismo a la comodidad de la duodécima plaza, más próxima a Europa que a la zona de descenso. En esta temporada de montañas rusas, vaivenes y picos, el conjunto verdiblanco se encuentra en otro de sus buenos momentos, así que Pepe Mel no puede quejarse de las circunstancias que rodean un partido, el del sábado ante el Getafe, que para él representará una pequeña efeméride. Se trata de su encuentro número 50 como entrenador en Primera, que tal como está la cosa no parece malo aunque podría ser mejor, sobre todo si se tiene en cuenta que la primera vez que se sentó en un banquillo de la máxima categoría fue hace once años y medio.

El debut de Mel como entrenador de Primera se produjo el 26 de agosto de 2001. El míster madrileño venía de dejar al Real Murcia decimotercero en Segunda y en verano aceptó la oferta del Tenerife, que acababa de ascender a Primera junto al Sevilla y el Betis. El banquillo isleño se había quedado vacío porque Rafa Benítez se había marchado al Valencia, al que por cierto convirtió en campeón de Liga nada más llegar, y Mel vio así abierta la puerta de la élite después de una experiencia no demasiado prolífica como técnico, limitada entonces al Coslada, en Tercera, y poco más, porque fichó por el Mérida justo el año de su descenso administrativo.

El futuro entrenador del Betis apenas duró 26 jornadas, pero le dio tiempo de reencontrarse con el beticismo. El 2 de diciembre de 2001, su equipo visitó el estadio Manuel Ruiz de Lopera y cayó ante el Betis de Juande Ramos por 1-0, gol de Joaquín en el 56'. Fue un regreso bastante accidentado, ya que Mel vio cómo dos de sus jugadores eran expulsados (Basavilbaso en el 66' y Marioni en el 82') y otro se lesionaba (Slovak en el 51').

El 17 de febrero, Mel dirigió su último partido con el Tenerife. Curiosamente, fue una derrota por 2-0 en el campo del Rayo Vallecano, el club para el que luego trabajó durante tres temporadas y media en las que lo ascendió de Segunda B a Segunda. La derrota ante la escuadra que entrenaba Gregorio Manzano confirmaba a los canarios como colistas de Primera, con 24 puntos en 26 jornadas, aunque la condición de último, también como curiosidad, había sido adquirida la semana antes tras un empate casero frente al Sevilla de Joaquín Caparrós (1-1). Fue el broche a una serie de pésimos resultados que incluyeron un 0-6 ante el Barcelona en la Liga y un 5-1 contra el Lanzarote en la Copa.

Lo que por supuesto no esperaría Mel es que ese encuentro frente al Rayo fuese el último suyo en la división de honor en una década. Pero así fue. Después de aquella breve experiencia, el exdelantero comenzó a dar vueltas por Segunda y acumuló 265 encuentros en ocho campañas. Primero, en el equipo ante el que cumplirá su efeméride en Primera, el Getafe (2002-03). Después, en el Alavés (2003-04), el Poli Ejido (2004-2006) y por fin en el Rayo, donde subió de Segunda B a Segunda.

En el verano de 2010, Mel retornó al Betis. Mandaba entonces Luis Oliver. Luego llegaron la jueza Alaya, Rafael Gordillo, los administradores... Varias veces se puso en duda su continuidad, pero el madrileño condujo al equipo a Primera y este sábado cumplirá su partido número 24 con el Betis. Iguala a Pedro Buenaventura y entra en el  top 20 de la historia del club, por cierto. Así pues, enhorabuena.

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