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La segunda juventud del hotel Colón

A las doce de la mañana el señero establecimiento de la calle Canalejas se reencontraba con los clientes después de un año y medio de transformación por la cadena hotelera Sol Meliá, su actual propietaria. Sevilla recuperaba ayer por la puerta grande -en la categoría de gran lujo- uno de sus cinco estrellas más queridos: el conocido como hotel de los toreros.

el 15 sep 2009 / 22:08 h.

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Nada más cruzar la puerta, dos azafatas vestidas de rojo les obsequiaban con sendas rosas. "¡Qué maravilla! ¡Es precioso y muy moderno!", no dejaban de repetir sorprendidas Mercedes y Luisa Aracama, dos hermanas del País Vasco que sin saberlo se convirtieron ayer en los primeros huéspedes del renovado hotel Colón.

A las doce de la mañana el señero establecimiento de la calle Canalejas se reencontraba con los clientes después de un año y medio de transformación por la cadena hotelera Sol Meliá, su actual propietaria. Sevilla recuperaba ayer por la puerta grande -en la categoría de gran lujo- uno de sus cinco estrellas más queridos: el conocido como hotel de los toreros.

Como si se tratara del paseíllo de una tarde de triunfo en la Maestranza, Mercedes y Luisa subieron la escalinata entre efusivos saludos del personal. En el vestíbulo les esperaba el director, Ignacio Prada Neira, que les acompañó hasta la mesa de recepción, en la que el check-in se realiza sentado. Allí intercambiaron impresiones tras el brindis de bienvenida: "No conocíamos el hotel Colón. Nos lo aconsejó mi hija.Nos han recibido de maravilla. Venimos de paso, pero seguro que repetiremos", confesó Mercedes antes de entrar en el ascensor que le llevaría a su habitación.

Poco a poco fue cobrando vida el renovado vestíbulo con la llegada de curiosos y antiguos clientes. Keta Barber fue uno de ellos. "Me enteré que abría hoy y me dije: voy a inaugurarlo, aunque sea tomándome un café". Esta catalana afincada en Sevilla hace unos años tenía sus razones: "Pasé aquí mi luna de miel hace 32 años, cuando aún vivía en Barcelona". Y allí estaba sentada en la barra del bar disfrutando y recordando de lo nuevo y de lo que aún quedaba del establecimiento del 29, como la balaustrada de la escalera, y la cúpula y la lámpara de la zona de descanso, donde se combinan muebles clásicos con otros más vanguardistas como el caballo-lámpara o las cabezas de toros de diseño que cuelgan de la pared.

Álvaro Sans, arquitecto de Sol Meliá, en colaboración con el estudio de Chus Manzanares han conjugado arte, tradición y lujo en cada una de las estancias. Un gran lujo entendido como elemento diferenciador y no sólo monetario:"Pretendemos ofrecer una experiencia única, puesto que hay hoteles bonitos y emblemáticos, nosotros damos algo más", explicaba el director del rebautizado como Gran Meliá Colón. Una filosofía de la cadena Meliá, la del red glove service, que lleva a que las distintas estancias cambien de luz, hilo musical y perfume (a través de velas aromáticas) a lo largo del día. "Creamos sensaciones", recordaba PradaNeira.

Unas sensaciones que se dibujan con los pinceles de los grandes maestros del Barroco en sus siete plantas. Y es que cada una está dedicada a un pintor español: Goya, Murillo, Velázquez, Valdés Leal, el Greco y la escuela sevillana. La paleta de Velázquez, por ejemplo, colorea la quinta planta. En la puerta de la habitación 515 se recoge un fragmento de su conocido cuadro de las Meninas a tamaño natural, con una iluminación museística.

El recorrido pictórico se completa en los pasillos con una sinopsis del autor en castellano e inglés, y en el interior de las habitaciones con una breve reseña de los cuadros. Los techos de las zonas comunes también siguen esta misma línea temática de decoración pues reproducen forma de la paleta de un pintor. Sea o no por superstición torera, aquí no hay número 13 de habitaciones. En este mes, la habitación más barata cuesta 155 euros y la más cara 3.210.

El burladero, a fines de mes. La segunda juventud del hotel Colón vendrá acompañada también de renovación en los fogones. En concreto, los del bar Burladero Tapas & Tintos, dirigido por el chef malagueño Dani García, ganador de dos estrellas Michelín. En palabras de Prada Neira "impondrá un nuevo concepto gastronómico que respetará el sabor y la tradición de la tapa andaluza". Para probarlos habrá que esperar a finales de mes. Para marzo hay proyectado una fiesta de inauguración, aunque en abril, con la Feria, recibirá a sus clásicos clientes:los toreros que vengan a la Feria de Abril.

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