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Economía

La subida del IVA cierra 850 peluquerías en Sevilla

En los últimos dos años, una de cada cuatro desapareció, dejando en el paro a casi 2.000 personas.

el 01 dic 2014 / 12:00 h.

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José Manuel Cabello José Manuel Cabello «La subida del IVA del 8 al 21 por ciento nos ha dado la puntilla». Así de tajante se muestra el presidente de la Asociación provincial de Artesanos Peluqueros de Sevilla, José Antonio Moreno, con datos en la mano. Desde que el Gobierno central incrementó este impuesto, en 2012, en Sevilla cerraron 850 peluquerías, lo que se traduce en la destrucción de casi 2.000 empleos si se considera que, al menos, suele haber dos empleados por centro (dato muy prudente, ya que la media es de tres trabajadores). Teniendo en cuenta que en Sevilla y su provincia existían unas 3.500 peluquerías, en los dos últimos años han echado el cierre una de cada cuatro, en concreto, el 24 por ciento, lo que supone «un duro golpe para un sector que estaba soportando la crisis económica con mucho esfuerzo», según Moreno. En toda España, entre 2012 y 2013 han cerrado más de 17.500 peluquerías, dejando en el paro a más de 34.000 personas, según los datos de la patronal. Sólo en 2013 desaparecieron 8.000 centros. A nivel nacional, el descenso de clientes registrado debido a la crisis se cifra en un 40 por ciento, mientras que los ingresos bajaron entre el 45 y el 55 por ciento. Moreno sostiene que antes de la subida del IVA el sector «mantenía el tipo» porque el beneficio de las peluquerías estaba entre un 12 y un 15 por ciento. «Al subir el impuesto del IVA en 13 puntos porcentuales, los gastos se han incrementado y ya no hay margen de beneficio ninguno porque con la crisis los ingresos bajaron, el consumo está retraído», lamenta. Eso sí, Moreno explica que quien más sintió este bache económico fueron las grandes cadenas de peluquerías. «El centro basado en el trabajo cotidiano, con clientes de toda la vida, se mantiene. Pero las cadenas grandes perdieron ingresos. El gasto medio ha bajado mucho porque ya no se consumen los servicios más caros», defiende. Repercutirlo o no. El presidente de la Asociación provincial de Artesanos Peluqueros de Sevilla también indicó que «algunas peluquerías repercutieron la subida del IVA en sus precios, otras lo han asumido como gasto y otras ofrecen días de oferta sin IVA». «Su herramienta es el marketing y la publicidad porque la decisión de subir el IVA ha sido muy perjudicial para los empresarios de este sector», añadió Moreno. Además, una de las principales preocupaciones de la patronal y de sus miembros es la creciente proliferación de la economía sumergida. «Hay una gran bolsa de personas que se han quedado en el paro, lo que ha provocado que se tengan que buscar el pan como puedan. Con servicios a domicilio, peluquerías que abren en precarias condiciones, sin dar de alta a sus trabajadores porque cobran el paro, con personas al frente que no tienen capacidad de administrar el negocio y, sobre todo, tirando los precios», aseguran miembros de la asociación provincial. «Entre la subida de impuestos, el pago de autónomo, el material, los salarios y otros gastos, no hay margen, no es viable bajar los precios», defiende este empresario del sector ante la proliferación de peluquerías low cost que, además, «utilizan productos de una procedencia muy cuestionable y, por ello, hasta peligrosos». «Proliferan negocios fraudulentos y mala praxis» «El tinte por cinco euros». Reclamos como éste, en una peluquería en la calle Greco, han surgido de repente en algunos barrios de Sevilla provocando críticas y denuncias por parte del sector. «Tras la subida del IVA y con la crisis, han proliferado los negocios semi fraudulentos y fraudulentos en Sevilla, la mala praxis», señala el secretario de la Asociación provincial de Artesanos Peluqueros de Sevilla, Manuel Pintado, un profesional que lleva muchos años dedicado al mundo de la peluquería. Pintado sostiene que hay centros sin declarar que usan «productos de mala calidad y origen desconocido». «No se pueden comprar tintes por 30 céntimos para ponerlos a un precio de cinco euros, cuando un tinte de calidad cuesta doce», explica. «Esos productos provienen de laboratorios ilegales, seguro», apostilla. Este empresario llegó a tener hasta tres salones en Sevilla con más de 30 empleados. Ahora sólo tiene uno abierto, en el Polígono San Pablo, con dos personas a turno completo y otra a medio turno. Hace no mucho eran siete trabajadores. «Contra esa política agresiva de precios es muy difícil competir», insiste. María tiene una peluquería en Nervión y se ha cambiado de local ya tres veces para ahorrar en alquiler. «Tengo que recortar gastos. Ya tuve que prescindir de dos personas. Tenía una gran deuda al abrir el negocio y he tenido que hacer un esfuerzo brutal para renegociarla. Las clientas gastan menos, hay mucha competencia y los impuestos y gastos suben. Espero que en 2015 empiece a haber más alegría».

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