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La talla de san Teodomiro Mártir, patrón de Carmona, es de José de Arce

Los estudios del historiador Fernando de la Villa apuntan también que el encarnado de la imagen pudo hacerlo el pintor Valdés Leal

el 12 feb 2010 / 21:13 h.

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Parece mentira que en pleno siglo XXI una ciudad patrimonial como Carmona no deje de arrojar tesoros. En este caso no son las piedras las que nos regalan información sobre el rico pasado carmonense. La imagen de San Teodomiro Mártir, patrón de la localidad, había permanecido casi olvidada durante siglos a diez metros de altura en la iglesia prioral de Santa María. Quien iba a imaginarse que la talla, hasta ahora de autor desconocido, es obra del escultor flamenco, José de Arce, que estuvo por Sevilla a mediados del siglo XVII.


Para sacar a San Teodomiro de su olvido, el historiador Fernando de la Villa se ha pasado más de un año indagando entre legajos y pergaminos centenarios. Los archivos históricos de Carmona y Sevilla se han convertido durante este tiempo en su segunda casa. Descifrando las palabras de esos escribanos que recogieron para la posteridad toda la historia de Carmona, un día tuvo un increíble hallazgo. Había descubierto y documentado una de las más importantes imágenes barrocas que se conservan actualmente en Carmona.

De este modo la de San Teodomiro Mártir pasa a ser la segunda imagen de madera policromada que de Arce se conserva en Sevilla. Una imagen que junto al Señor de las Penas de la hermandad de la Estrella de Triana se convierte en un tesoro tanto histórico como artístico.
historia. El pasado año se cumplieron 400 años de la llegada de las reliquias de san Teodomiro a Carmona. Por este motivo Fernando de la Villa, al igual que otros historiadores, decidió ponerse manos a la obra para encontrar el origen de la venerada imagen. El investigador encontró un legajo fechado en 1655 donde se recogía un contrato entre José de Morales y Merino, por aquel entonces alcalde de Carmona, y el escultor flamenco. En él se citaba que la imagen debía tener dos varas de altura, equivalente a 1,73 metros, y "ser todo un primor". Y el maestro lo hizo realidad. La talla de San Teodomiro refleja el sufrimiento agónico del mártir degollado. Muestra de esta perfección es el precio que se pagó por la talla: 200 ducados de oro, una cantidad exorbitante para la época.

La brillante obra de José de Arce se vio completada por la pintura de Juan de Valdés Leal que se encargó del encarnado y estofado de la imagen según atestigua la investigación del historiador. Durante siglos los carmonenses le profesaron una gran devoción a San Teodomiro Mártir. Constituido por el Ayuntamiento de la Ciudad como patrón y protector en 1609, el propio Consistorio se encargó de traer un hueso como reliquia. Posteriormente los Jesuitas traerían desde Córdoba el fémur del santo para ser venerado en su convento, hoy iglesia del Divino Salvador. Con la desaparición de la orden, el fémur fue trasladado a la iglesia de San Pedro donde se encuentra actualmente.

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