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La Virgen de los Remedios ya tiene retablo

El pueblo de Los Palacios y Villafranca se ha volcado, desde 2008, con donaciones, rifas y eventos para sufragar una obra procedente del taller de los Hermanos Caballero.

el 24 nov 2014 / 11:00 h.

El ya ex hermano mayor, José Díaz Lay, durante la inauguración del retablo. El ya ex hermano mayor, José Díaz Lay, durante la inauguración del retablo. La capilla de San Sebastián, también conocida como la de la Virgen de los Remedios –por ser la titular del templo– o la de la Hermandad de la Vera Cruz –por ser sede de esta cofradía que también saca a la calle al Cristo de la Vera Cruz y a Nuestro Padre Jesús Cautivo– se abarrotó la noche del pasado viernes para un acto en el que no faltó ni el alcalde, Juan Manuel Valle (IP-IU), y que servía de culminación de una obra mayúscula que ocupa todo lo ancho y alto del altar: un retablo de madera tallada que el taller sevillano de los Hermanos Caballero comenzó a confeccionar en 2008 y que tras, varias fases, acaba de concluirse a falta sólo del dorado. La culminación de la obra coincide con la del mandato de José Díaz Lay como hermano mayor pues, tras las elecciones celebradas en la hermandad el pasado 7 de noviembre, ha sido sustituido por Juan Gavira, quien a su vez lo precedió entre los años 2000 y 2007. «Lo más importante para nuestra hermandad es que la obra está totalmente pagada y no se le debe nada a nadie ni se deja a la nueva junta de gobierno con deudas», subrayó el ya exhermano mayor, que abandona el cargo con «la satisfacción de que todo el pueblo se ha volcado con un proyecto que va a quedar como patrimonio de la Iglesia y del municipio». El retablo anterior «no tenía valor artístico y su estado deteriorado amenazaba con afectar a las imágenes», según la hermandad. Con un presupuesto inicial de 180.000 euros, el retablo ha costado a la postre «bastante más», aunque la hermandad está ajustando aún la diferencia. No han faltado para el objetivo final importantes donaciones de hermanos anónimos, entidades e instituciones, comercios locales y, sobre todo, miles de donativos de palaciegos, y no sólo de los casi 3.000 hermanos que componen esta cofradía, la más populosa de Los Palacios y Villafranca, que sale dos días de la Semana Santa: el Martes con un impresionante paso de Nuestro Padre Jesús Cautivo; y el Jueves con el Cristo de la Vera Cruz y María Santísima de Los Remedios. A lo largo de los últimos siete años, la hermandad colocó huchas al efecto por centenares de establecimientos, organizó loterías y rifas y hasta creó el certamen de marchas procesionales La Tarbiná, liderado por su propia banda de cornetas y tambores. Después de tanto esfuerzo colectivo, el acto de inauguración y bendición del retablo, al que acudieron el viernes cientos de vecinos, buena parte de la Corporación municipal y el párroco de Santa María la Blanca, Diego Pérez Ojeda, fue el viernes una solemnidad merecida que se complementó con la inauguración de una cerámica conmemorativa a la entrada de la capilla en la que se reconoce la labor desinteresada de tantos agentes locales, desde particulares a empresas o el propio Ayuntamiento. El retablo ha quedado completo en lo que a talla se refiere, y en él han vuelto a insertarse las imágenes de siempre; la Virgen de Los Remedios, que preside; San Vicente; un Resucitado; y, por supuesto, San Sebastián, patrón del municipio y de la Policía Local, que protagoniza una procesión cada 20 de enero en la que también participan los agentes. El camerín de la Virgen ha sido pintado por el artista local Eduardo Ponce, que tiene en su haber los frescos del Sagrario de la parroquia mayor de Santa María la Blanca, de los años 70, además de ángeles instrumentistas en el coro del mismo templo –de más reciente factura– y otras muchas pinturas en el interior de los palios de las Vírgenes locales. Ahora es la flamante junta de gobierno presidida por Juan Gavira la que asume el reto de dorar el retablo. La hermandad del barrio del Furraque fue protagonista a su pesar el pasado verano porque el penúltimo día de feria –el 30 de agosto– amaneció la capilla abierta y con la Virgen maltratada por algún desaprensivo que le robó las joyas, incluido el escudo de la Villa que el Consistorio le impuso en 2002 en la conmemoración del quinto aniversario de la fundación de Villafranca de la Marisma. El ladrón se llevó asimismo otros enseres de la Virgen de la Encarnación –situada en un altar lateral– y de una pequeña Dolorosa a los pies del Crucificado. Después de tres meses, la hermandad no ha tenido noticias de la investigación que inició entonces la Guardia Civil.

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