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La viuda del alcalde de Fago dice que pensaban irse del pueblo

Grima y su esposa pensaron en trasladarse a Echo por  el tono "agresivo" de algunos opositores "en la sombra".

el 17 nov 2009 / 15:42 h.

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La viuda del alcalde de Fago, Miguel Grima, Celia Estalrich,  afirmó hoy que, meses antes del asesinato de su marido, el matrimonio  valoró la posibilidad de dejar su residencia habitual en el municipio  y abrir una casa en la cercana localidad de Echo dado el clima social  que se había formado en Fago, en el que había un grupo organizado de  ciudadanos opositores que, en ocasiones, actuaban con un tono  "agresivo". Estalrich indicó que no dudó de Santiago Mainar hasta que  fue detenido por la Guardia Civil.  

Estalrich compareció hoy ante la Audiencia Provincial de Huesca  con motivo de la vista oral que se sigue contra Santiago Mainar,  presunto autor de la muerte del alcalde Miguel Grima (PP), hechos  ocurridos el 12 de enero de 2007.

A preguntas del abogado de la acusación popular, José María  Viladés, la viuda de Grima explicó que eran conocidas las disputas  entre Grima y algunos vecinos del pueblo. De estos "la mayoría no son  gente del pueblo", sino que son personas que acuden a Fago los fines  de semana. También señaló que algunos de los opositores trataban de  perjudicar su negocio de casa rural. Celia Estalrich explicó que  había una disputa constante con "un grupo de gente tan organizada" y  que actuaba "en la sombra", aunque en ocasiones sus acciones  adquirían un tono "muy agresivo".  

Celia Estalrich señaló que Grima le había trasladado, fechas antes  del asesinato, su intención de no volver a presentarse a las  elecciones municipales de 2007. También propuso a su mujer abandonar  Fago e instalarse en la cercana localidad de Echo, tras lo cual, en  la misma conversación, le mencionó las personas con las que había  mantenido disputas, como Mónica Liviana, Santiago Mainar, Mariano  Lanuza, Alejandro Coloma, José Ramón Mendiara, Carmen Cáceres,  Alfredo y Miguel Barcos, así como los propietarios del bar. Estalrich  no dudó de Mainar hasta que fue detenido por la Guardia Civil.  

Días antes del asesinato, el alcalde estaba "un poco desesperado y  muy cansado" porque "no estaba nada a gusto" y, de hecho, "pensaba en  dejarlo". Miguel Grima "se preocupaba en exceso", prosiguió la viuda,  quien expresó que "en cualquier sitio" hay opositores al alcalde,  pero matizó que es la asamblea "de todo el pueblo" la que tomaba las  decisiones, "no era él" quien las tomaba.  

La reunión de alcaldes en la Comarca de la Jacetania que se  celebró en Jaca el 12 de enero de 2007, fecha del asesinato, era de  conocimiento público porque los medios de comunicación locales se  suelen hacer eco de estos encuentros, de tal manera que este dato lo  sabía cualquiera. "Me dijo que me llamaría y ya no llamó", lamentó la  viuda, aludiendo al momento en que Grima se despidió de ella para  marchar hacia la reunión.  

Estalrich dijo estar extrañada por el hecho de que el médico Iñaki  Bidegain, quien se cruzó en la carretera con el asesino, no  comunicara este extremo en la mañana del sábado, cuando comenzó la  búsqueda del alcaldes y se localizó su cuerpo.

"ALGUIEN RAJO LAS RUEDAS DEL COCHE"

La viuda de Grima indicó que, el 12 de enero de 2007, la fecha en  que se perpetró el asesinato, su marido marchó hacia la reunión de  alcaldes en Jaca pasadas las 18.00 horas, porque el cónclave  comenzaba a las 19.00 horas. Fue en ese momento cuando Grima tomó el  coche por primera vez en esa jornada, dijo la viuda, quien explicó  que el coche, de la marca Mercedes, sólo lo utilizaba para "hacer  viajes" y nunca lo empleaba en el casco urbano de Fago, ya que "no  tiene sentido" porque es un pueblo con 25 residentes censados y tiene  un perímetro muy reducido.  

Estalrich declaró que "un día", tiempo antes del asesinato,  volvieron a Fago en una furgoneta de su propiedad y dejaron el coche  aparcado en una plaza, lugar donde alguien rajó una de las ruedas. En  otra ocasión, aparcaron la furgoneta junto a Casa Tadeguaz, donde  pasó la noche. Al día siguiente llevaron el vehículo a la ciudad de  Huesca para que pasara la inspección técnica de vehículos (ITV),  donde los empleados les advirtieron de que los frenos habían sido  manipulados intencionadamente. El matrimonio "jamás" dejaba las  llaves puestas en ninguno de los dos vehículos.  

La manipulación intencionada de los frenos de la furgoneta  propiedad del matrimonio provocó "un cambio" en la manera de actuar  de Miguel Grima, que se volvió más precavido. Estalrich afirmó que  "nunca" habría dejado el Mercedes con las llaves puestas junto a la  casa de Mainar, "jamás", y menos estando "un poco distante" de la  residencia habitual de los Grima y sobre todo del garaje familiar.

La viuda del primer edil asesinado explicó que el entonces  teniente de alcalde y hoy primer edil, Enrique Barcos, trasladó a  Grima hasta Zaragoza en coche, el 3 de enero de 2007, nueve días  antes del asesinato, para que visitara al médico con motivo de un  "ataque de lumbago" que, en opinión de Estalrich, le pudo sobrevenir  cuando en aquellas fechas Grima notó, a las 3.00 horas de la  madrugada, que no había agua corriente en el pueblo y, de madrugada y  en invierno, subió a los depósitos para tratar de solucionar el  problema.  

En verano, Grima madrugaba mucho para atender a los clientes de su  establecimiento rural, Casa Tadeguaz, pero en invierno se levantaba  "bastante tarde", entre las 8.30 y las "nueve y pico", comentó su  viuda.  

"EL MEDICO DIRIGIA A LOS OPOSITORES"

Los problemas con algunos vecinos comenzaron a producirse cuando  Grima accedió a la Alcaldía, continuó la viuda, quien dijo hoy al  tribunal que, días antes de que Grima fuera asesinado, el primer edil  había trasladado a un amigo suyo, de nombre Asier, que tenía miedo,  aunque a ella no se lo transmitió.  

Estalrich, a preguntas del fiscal, apostilló que la asociación  cultural 'El Carabo', que dirigía el médico Iñaki Bidegain, que hoy  comparecerá como testigo, realizaba acciones contra Grima y opinó que  Bidegain dirigía, en cierto modo, a los vecinos opositores a Fago,  dado que "se reunían en su casa".  

En respuesta al abogado de la defensa, Marcos García Montes, la  viuda de Grima explicó que, años atrás, era amiga de la ex-mujer de  Santiago Mainar y conoció Fago "probablemente por ellos" y, de hecho,  Mainar "intercedió" en favor del matrimonio Grima-Estalrich ante el  anterior dueño de la vivienda que después compraron para que pudieran  conseguir un acuerdo favorable. Después, Grima y Mainar acabaron  enfrentados.

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