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Las tunas... están entre nosotros

El universo sociológico de la tuna ya no es lo que era. Gente de toda clase y condición forma hoy uno de los colectivos universitarios más numerosos, que vive una nueva etapa de auge

el 07 dic 2014 / 12:00 h.

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Tuna01Sonaba música andalusí, olía a pescado a la plancha y desde la terraza del bar se veía un inmenso Océano Atlántico. Una de las paredes tenía fotos enmarcadas. La que más nos llamó la atención mostraba al dueño del establecimiento posando con una decena de tipos vestidos de negro y una beca verdiblanca. Era la tuna de Peritos Agrícolas de Sevilla... pero el bar estaba nada menos que en Asilah, Marruecos. En los tiempos en los que la tuna olía a lo que olían otros uniformes, los destinos de estos viajes eran más convencionales: Santiago, Granada, Madrid... Hoy, aunque esos lugares siguen teniendo su atractivo, tiran más los destinos de líneas low cost, te lleven a donde te lleven. Si hay algo que no ha cambiado, es que los tunos siguen estando tiesos. Puede que por eso esta institución vuelva a estar hoy en boga. La dichosa crisis ha hecho que algunos estudiantes universitarios se acoplen a estos colectivos que viajan y se divierten a bajo coste (o de gañote, frecuentemente, a cambio de unas cuantas canciones). De igual manera, muchos veteranos continúan o han vuelto al redil que un día les hizo recorrer Europa entera prácticamente a coste cero. josemanuelballesAparte de esto, ¿qué queda de los tópicos que dieron mala fama a los tunos? El espectro sociológico que hoy por hoy nutre a estos grupos dista mucho de aquellos estudiantes estirados con jersey de cuello de pico, que le hacían los coros a Rocío Dúrcal. Tampoco hay nada de los muchachos formalitos que salían en Gente Joven (bueno, puede que sí quede aún alguno de ellos en activo...). Lo cierto es que el universo tunil recoge elementos de toda clase y condición, entre los que destaca sobremanera el tipo normal y corriente que se aburre de hacer lo mismo que cada hijo de vecino, y que además tiene algunas otras aficiones, como la música. Sí, también está la música. Es sin duda el principal leitmotiv de la tuna y una de las piedras de toque más claras del desconocimiento general acerca de estos grupos. En esto, el tópico del Clavelitos debería sonrojar a toda persona que se atreve a pedir algo a la tuna: no existe ninguna otra canción más detestada por los tunos. El repertorio que hoy maneja casi cualquier tuna es apabullante. Zarzuela, canción tradicional española, son cubano, boleros, tangos, bossa nova, guajiras, cumbias, joropos... e incluso adaptaciones de música actual (hagan una búsqueda en Youtube con «Tuna Económicas Sevilla»). El conocimiento de la mayoría de la población hacia la vis musical de estos grupos se reduce a lo que uno se va encontrando por la calle. En Sevilla, desde luego, esto ocurre con cierta frecuencia, especialmente en el Barrio de Santa Cruz. Sin embargo, pocos se atreven a interesarse algo más por los certámenes, en los que cada uno de estos grupos lleva montajes ensayados durante todo el año. Pongamos por ejemplo Sevilla, cuyo certamen del Distrito Universitario —celebrado en el mes de mayo— tiene no más de 400 espectadores. Este desinterés contrasta enormemente con la fama que las tunas sevillanas tienen en cualquier parte de España e Iberoamérica, lugares en los que se reconoce a determinadas tunas hispalenses (Biología, Derecho, Medicina, Económicas, Filosofía) como grandes referentes musicales. Sevilla, la más tuna. Nuestra ciudad es, desde hace décadas, el lugar de España con mayor número de tunas. Actualmente, el Distrito Universitario cuenta con trece. Cada una de ellas tiene una media de veinte miembros en activo, aunque en noches como las de la Inmaculada pueden llegar a reunirse en algunos casos (Derecho, Económicas) entre 50 y 60 miembros en la cena de confraternización que acostumbran a celebrar cada año. joseluistrujilloLos mejores tiempos para la tuna en Sevilla no están muy atrás en el pasado. Fue al calor de la Expo’92 cuando florecieron hasta dieciséis tunas en la ciudad, con una media de treinta miembros en activo cada una. Desaparecidas quedaron ya Física, Arquitectura y Periodismo... bueno, casi. Ésta última viene reuniendo a algunos de sus miembros veteranos el día previo a la víspera de la Inmaculada, en lo que se está ya convirtiendo en un nueva tradición Aquella generación del 92 creció y se fue desvinculando del mundo universitario, y poco a poco los tunos volvieron a ser una minoría. A finales de los noventa, rara vez el certamen del Distrito Universitario de Sevilla concitaba la participación de más de cinco o seis agrupaciones. La tendencia ha cambiado en los últimos cinco años, en los que se han rehabilitado tunas como la de Magisterio, que en aquellos noventa fue modelo musical para muchos. Una de las características principales de las tunas españolas de estos tiempos es algo que a algunas personas les causa cierto rechazo: que haya tanta diversidad de edades. Tunos de 20, 30, 40 e incluso 50 años. Por alguna razón, muchos cuarentunos siguen ligados a estos grupos, aportando a los más jóvenes su experiencia, especialmente a nivel musical. Volver a cantar con los viejos amigos en una taberna del Barrio de Santa Cruz o hacer un pasacalles nocturno por la calle Mezquita son placeres a los que es difícil renunciar para siempre. Sentirse joven durante unas horas, conocer mundo exportando la cultura española, mantener vivo el acervo musical tradicional. Qué grandes pecados... - Rondas a la Inmaculada del Triunfo hasta bien entrada la madrugada Esta noche tiene lugar, en la Plaza del Triunfo, la ronda a la Inmaculada por parte de todas las tunas sevillanas, una tradición ya consolidada desde hace décadas. Su origen se remonta a 1952, cuando la tuna de Peritos comenzó a cantar al dogma de la Inmaculada. Pocos años después, cantar a la Virgen al cabo de la madrugada del 8 de diciembre se convertiría en uno de los actos obligados de todas y cada una de las tunas. En los años noventa, el evento concitaba a tanto público que el recién instituido Consejo de Tunas comenzó a organizar por turnos el acto. Este año, la tuna organizadora es la del Colegio Mayor Universitario San Juan Bosco. Durante todo el día de hoy, los tunos se dejarán ver por las calles del Centro, especialmente en el Barrio de Santa Cruz. Tabernas como Las Columnas o La Goleta (Peregil), estarán a rebosar de estos hombres de negro. Cada tuna aprovecha la ocasión para organizar su cena anual de convivencia, en la que se encuentran al menos una vez al año miembros que incluso llevan retirados una buena temporada. Igualmente, decenas de tunos de otras partes de España (e incluso Latinoamérica) nos visitan en estos días. Desde las 12 de la noche se podrán ya oír los cánticos en la plaza del Triunfo, aunque hay algunas otras citas que también conviene destacar. Una de ellas es el recital que ofrece de manera oficiosa la tuna de Magisterio en la recoleta placita de Santa Marta, hacia las once de la noche. Una hora después, en la plaza de Refinadores, se puede disfrutar de una de las tunas más numerosa, la de Económicas de Sevilla.

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