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Cultura

"Los afrancesados fueron peor tratados que los 'rojos'"

Manuel Moreno Alonso recupera el ‘Corán’ de esta ideología liberal

el 25 may 2010 / 20:10 h.

Manuel Moreno Alonso, historiador especializado en el período de la Guerra de la Independencia (1808-1814), ha recuperado del olvido la obra Examen de los delitos de infidelidad de la patria (Alfar), del sacerdote sevillano de ideología afrancesada Félix José Reinoso. De ella, señala el historiador, Menéndez Pelayo llegó a decir que es “el Corán de los afrancesados”.

En esta época, explica Moreno Alonso, “a los afrancesados se les acusó de todo, de cosas todavía peores que a los rojos en la España de 1939. La persecución que se hizo sobre ellos fue brutal”. Por eso Reinoso decidió publicar su Examen..., sí, pero de forma anónima para evitarse sufrir unas represalias que, teniendo en cuenta la popularidad de su ideología y el ambiente bélico que aún se respiraba tras la expulsión de los franceses, eran de prever.

“Había que ser muy valiente o muy insensato para hacer una cosa así en pleno movimiento represivo de la Restauración absolutista, pues el libro lo escribió Reinoso inmediatamente después de la Guerra”, recalca el encargado de recuperar la obra.

Tal cosa se debe a que, a lo largo de las páginas que escribió, Reinoso hace una radiografía del problema de los afrancesados, que habían aceptado la causa de José Bonaparte, el rey impuesto por Napoleón.

Aunque ya perdida la guerra publicara esta obra anónimamente, Reinoso sí se significó en política durante el conflicto, lo que le causó un buen número de enemigos. “Le llamaban el curita de Santa Cruz”, apunta Moreno Alonso, quien asimismo asegura que mantuvo una estrecha relación con Alberto Lista y José María Blanco White, ambos exiliados después de que las tropas francesas se retirasen de España.

Todo, como le ocurrió al propio Reinoso, por redefinir los conceptos de “patria, patriotismo, nación, opinión pública...”, argumenta el historiador, que considera que la recuperación de estas reflexiones políticas del siglo XIX es “de un interés extraordinario para entender las contrapuestas mentalidades de la época”. En definitiva, “el Examen... es una denuncia del rampante travestismo político en los comienzos de la España contemporánea”.

A razón de ello, y debido a su procedencia, los problemas del sacerdote fueron, quizá, menores de los de quienes compartían su ideología en otras provincias: “Sevilla fue la ciudad más afrancesada de España. Fue la ciudad de Lista, Arjona, Blanco o Marchena, natural de Utrera. En mi libro Sevilla napoleónica demostré hasta qué punto llegó su afrancesamiento. Este fenómeno se explica, en parte, porque esta ciudad ha sido siempre muy chaquetera, siempre se pone a favor del vencedor”, afirma vehemente.
Eso sí, una vez terminada la contienda, “hasta los ciegos, cuando voceaban las noticias, se metían con los afrancesados de forma inmisericorde. ¡Eran los traidores!”, recuerda este historiador.

Desde el prólogo, Moreno Alonso avisa al lector de que se va a encontrar con una obra “patética”. La razón, aduce, es que “no hay un escrito de aquel tiempo comparable en cuanto a tristeza y desolación. Es una manifestación tremendista de la crisis de conciencia vivida por la sociedad española” antes de que nacieran los estados contemporáneos.

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