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Cofradías

Los callejones

La opinión de Paco García

el 03 mar 2015 / 09:26 h.

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El viacrucis del pasado 20 de febrero, primer viernes de Cuaresma, del Señor de la Sentencia me hizo caer en la cuenta de que ya vamos para nueve Semanas Santas que la cofradía de San Gil no pasa por los callejones del arrabal. El Señor sí lo hizo el otro día, brindándonos bellas estampas de la más pura bulla macarena delante de las andas, de balcones engalanados para tan especial ocasión, de vecinas levantando las persianas a deshoras de una fría noche de invierno, de altares improvisados en alguna casa puerta, de una fotografía enmarcada de la Virgen de la Esperanza sobre un fondo de paños verdes esperando ver pasar a su Hijo en la tienda de Rafalito… Acogida del todo lógica por parte de quienes en Torrigiano, Jaira, la Plaza de la Centuria, Monederos, Carranza y, cómo no, Esperanza colindan con la que habita allá en el Arco y la tienen por confidente de sus penas y de sus alegrías. Recuerdo perfectamente la última Semana Santa que pasamos por allí. Fue la de 2006, mi última Madrugá como nazareno de cruz antes de pasar a formar parte de la cuadrilla de costaleros del misterio de la Sentencia. Auné aquel año penitencia y trabajo, pues de vuelta a la Basílica me quité mi túnica de nazareno y cogí el micrófono de la SER para retransmitir la entrada de la cofradía. Qué dicha y qué emoción poder hablarle a los oyentes de la radio de tu cofradía y qué bonito el discurrir de los pasos por los callejones y eso que el celo desmesurado de las autoridades privó al momento del necesario calor humano en el que los sevillanos nos movemos como pez en el agua. Cogí al Señor en el tramo final de Esperanza, a punto de salir a Don Fadrique, estrechez hecha adrede para que por ella pase el Pilato de la Macarena. Llegando el Sentencia al Arco, la Virgen cruzaba la Resolana de Fray Luis Sotelo a Torrigiano. Cuántos piropos, cuántos guapa a La Esperanza, cuántas lágrimas de hombres, mujeres y niños sentados en los quicios de las ventanas. Ambiente de orgullo macareno, de día nacional si los callejones fueran un país independiente, Macarena en estado puro que ojalá no tarde en repetirse. ~

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