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Economía

Los dulces de Estepa, con sello de calidad

El Ministerio dio en septiembre su visto bueno a la Indicación Geográfica Protegida de su mantecado

el 15 dic 2009 / 20:00 h.

El 80% de los 2.000 empleos directos que crea el sector en Estepa es ocupado por mujeres.

Los mantecados de Estepa estrenan Indicación Geográfica Protegida (IGP) transitoria, esto es, el sello de calidad que avala el siglo de experiencia que la localidad atesora en la elaboración de sus dulces navideños.

Así lo comunicó ayer el presidente de la Asociación de Fabricantes de Mantecados de Estepa y de la IGP, Joaquín de la Cruz, en una de las jornadas de los Desayunos Empresariales que organiza el sevillano Club Antares, presentada por el director general de Antares Andalucía, Óscar González-Barba.

Era algo deseado desde hace dos décadas y que ha estado gestionándose oficialmente durante los cinco últimos años, hasta que el pasado septiembre el Ministerio dio su visto bueno y remitió la IGP a Bruselas, el eslabón final de la cadena burocrática que ratificará el sello de calidad en el plazo de dos años.

Mientras tanto, el distintivo ya aparece impreso en los envoltorios. "Además de un reconocimiento para nosotros, es un servicio al consumidor, ya que garantiza la calidad de lo que compra", señaló De la Cruz. Tras el estándar de elaboración que dicta la IGP hay un Consejo Regulador que "analiza y supervisa" las producciones y que, a su vez, está vigilado por la Administración. "De esta manera hay un triple control de calidad", añadió.
Normalmente, las empresas ansían estos distintivos como un instrumento de marketing con el que dar el salto al exterior, sin embargo, en el caso de Estepa, De la Cruz confesó que sus exportaciones son "muy tímidas".

A su juicio, la principal rémora para vender sus dulces fuera de España es el "fuerte carácter cultural" al que está adscrito su consumo, hecho que obliga a que se exporten sólo a países con abundante población española, si bien no descartan diversificar en algún momento sus productos para llegar a otros mercados.

Con todo, el mantecado supone la "inyección económica más importante" en Estepa desde finales del siglo XIX, explicó De la Cruz. No en vano, en la actualidad operan 22 empresas que producen unos 20 millones de kilos de dulces anualmente y dan empleo entre septiembre y enero a más de 2.000 lugareños de manera directa -siendo el 80% mujeres- y a otros 1.000 de forma indirecta, con una facturación cercana a los 50 millones de euros.

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