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Los efectos de las obras se vigilarán más en 269 calles

Urbanismo elabora un listado de calles «sensibles» y la mitad es del Centro

el 02 jul 2010 / 19:21 h.

El manual para suavizar los efectos negativos de las obras incluye un listado de 269 calles "sensibles", sobre todo porque son vías en rutas turísticas o comerciales. De ellas, 147 -un 54,6%- están en el Centro. La guía de buenas prácticas de Urbanismo prevé reforzar la información a vecinos y comerciantes, medidas correctoras, un calendario específico e incluso ayudas económicas para los comerciantes perjudicados por los trabajos en plena calle.

 

Mientras que 147 calles consideradas "sensibles" a las obras se localizan en la zona Centro, sólo 14 están en Triana, 8 en el distrito Sur, 13 en San Pablo-Santa Justa, 15 en el distrito Norte, una decena en Nervión, 19 en Macarena, 15 en Los Remedios, 10 en Sevilla Este, 11 en Cerro-Amate y otras 7 en Bellavista-La Palmera.

En todas esas calles, Urbanismo prevé un trato especial a la hora de desarrollar una obra. En el proyecto, por ejemplo, se tendrán que incorporar medidas para suavizar el efecto negativo de las obras, como un plan de comunicación e información similar a los que desarrolla Emasesa cuando realiza trabajos en cualquier calle: con avisos escritos en portales y locales con datos como el nombre del promotor de la obra, el motivo, la fecha de inicio y finalización, el horario de los trabajos, posibles incidencias en otros servicios públicos, un número de teléfono de reclamaciones... Además, se deben incluir medidas para garantizar, por ejemplo, la carga y descarga.

Con todo, el estudio elaborado con la colaboración del Departamento de Teoría Económica y Economía Política de la Universidad de Sevilla y con un amplio conjunto de organizaciones públicas y privadas, subraya que "posiblemente la mejor medida para minimizar los efectos de la obra sobre el tejido económico sea el cumplimiento de los plazos cuando éstos son razonables". Algo que en los grandes proyectos de la ciudad no se ha cumplido. Es el caso de la Encarnación o la ya concluida construcción de la línea 1 del Metro.

La guía incluso prevé que el promotor de la obra asigne a una persona para mediar con vecinos y comerciantes. Sobre el calendario de las obras, se prohibirá que los trabajos se lleven a cabo en periodos claves para el sector turístico y comercial.

Así, se amplía el periodo de navidad que comienza el 6 de diciembre y concluye el primer lunes después del 15 de enero. Lo mismo ocurre con las fiestas de primavera: no debe haber obras desde el lunes previo al viernes de dolores hasta el domingo final de feria. En verano, se establece un periodo especial para las rebajas, que se inicia el día 1 de julio y concluye el primer lunes después del día 10 de julio.

Cuando sea posible compatibilizar la obra en la vía pública con la reforma de establecimientos comerciales directamente afectados, el Ayuntamiento intentará facilitar que, durante la realización de las obras, los empresarios puedan acometer reformas en sus establecimientos habilitando un proceso especial para la tramitación prioritaria de las licencias.

Además, para obras que duren más de un año (en la calles "sensibles" con una concentración de pequeños establecimientos minoristas de al menos el 50%) se propone fijar, "con carácter excepcional, una línea presupuestaria de apoyo económico específicamente dirigida a los titulares de establecimientos afectados por las citadas obras". Esta ayuda se articulará, dice el informe, a través de Sevilla Global o de la entidad municipal competente.

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