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Los españoles consumirán 2 millones de kilos de uvas en Nochevieja

La tradición se remonta al año 1889.

el 31 dic 2009 / 17:09 h.

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Los agricultores del Valle alicantino del Vinalopó cortan los últimos racimos de "uvas de la suerte" que representan la mayor parte de las que se consumen cada 31 de diciembre en España, una tradición que se remonta a 1889 según las últimas hipótesis, y que alcanzarán casi dos millones de kilos.

El presidente del Consejo Regulador de la Denominación de Origen de Uva de Mesa Embolsalda de Vinalopó, José Bernabéu, ha explicado a Efeagro que la producción sumará este año las 43.000 toneladas, de las cuales, 22.000 corresponden a la variedad aledo, que es la que se consume durante Nochevieja.

Ha valorado que la crisis "casi permanente" que afecta a todos los sectores agrícolas "se ha notado menos" en la comercialización de las uvas, que han alcanzado cotizaciones "aceptables" para los agricultores, con precios que han oscilado entre 0,55 y 0,65 euros el kilo para la variedad ideal y entre 0,70 y un euro para la aledo.

Ha destacado el buen comportamiento del mercado nacional y europeo, que ha permitido mantener 10.000 empleos directos en labores de embolsado, recolección y manipulación, a los que se unen otros muchos indirectos en tareas auxiliares y de transporte.

Ha valorado que la Denominación de Origen de Vinalopó protege a un producto "distintivo", puesto que su embolsado le imprime tres características básicas: coloración uniforme, piel más fina y agradable para el consumidor final y mayor sanidad de la uva, al estar cubierta por una bolsa de papel que la aisla de condiciones climática adversas, plagas o residuos.

Sobre los orígenes del hábito de consumir uvas de mesa en Navidad, ha explicado que la hipótesis que cobra más fuerza actualmente es que la introdujeron las clases acomodadas de Madrid a finales de 1889, tal y como indica una referencia en el periódico "El Imparcial", que acostumbraban a tomarlas junto a champán "para despedir el año".

"La gente llana de la ciudad ironizaba sobre esta costumbre al principio, pero con el paso del tiempo se transformó en una tradición", ha indicado Bernabéu, quien ha matizado que la tesis de que la costumbre se origina en una idea de los agricultores para dar salida a un gran excedente durante 1909 "no tiene consistencia".

Según ha afirmado, en esa época ni siquiera existía la variedad tardía aledo ni cámaras frigoríficas para mantenerla, sino que la población consumía la uva entre septiembre y octubre, coincidiendo con la vendimia, porque el producto no podía aguantar en buen estado hasta el 31 de Diciembre.

El responsable de uva de mesa de la Unió de Llauradors i Ramaders de Valencia, Enrique Sánchez, ha indicado que la campaña de recolección de la uva "aledo", que finaliza entre finales de diciembre y primeros días de enero, tendrá una producción inferior al año pasado por la vecería -a un año de gran cosecha le sucede otro con menores cifras- y adversidades climáticas.

Ha precisado que la calidad será "igual o superior" que a la campaña anterior y ha recordado las bondades de esta uva que se protege con bolsas de papel desde el mes de julio, lo que permite al fruto una maduración, color y sabor uniformes, y llegar hasta fin de año gracias, ha asegurado, a la climatología propicia del Valle del Vinalopó.

La Denominación de Origen de uva de Vinalopó ampara a 4.000 hectáreas distribuidas por siete municipios de la comarca alicantina y el 65 por ciento de la uva de mesa que producen los agricultores de este valle se destina al mercado nacional, mientras que el 35 por ciento restante se exporta a la Unión Europea, principalmente a Francia, Alemania, Italia y Portugal.

Junto al Valle del Vinalopó localidades murcianas como Aledo, Totana y Alhama producen uva de mesa que se consumen estas navidades.

A las uvas "de la suerte" tradicionales "en fresco" se suman otras alternativas como el producto enlatado y listo para consumir que propone la firma Cofrusa, cuyo volumen de ventas subirá un 1 por ciento respecto al ejercicio anterior, hasta alcanzar 6.060.000 unidades, según informó la compañía.

Algunas poblaciones valencianas han emprendido iniciativas para popularizar el consumo en Navidad de otros productos, como gajos de cítricos, una alternativa que los productores de uva de mesa aseguran que son "locales" y "espontáneas" y que difícilmente se impondrán como costumbre.

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