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Cofradías

Los Gitanos proyecta construir un atrio de acceso al santuario

La hermandad pretende blindar el templo contra los actos vandálicos y dotarlo de más seguridad

el 19 sep 2013 / 23:30 h.

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15215164Un atrio al estilo del que custodia la entrada a la Basílica de la Macarena. La hermandad de Los Gitanos proyecta construir un atrio de acceso a su santuario mediante el cerramiento de una parte de la plaza peatonal que se extiende ante la puerta por la que salen cada Madrugada los pasos de la cofradía. La hermandad pretende con este proyecto dotar de una mayor seguridad al santuario del Señor de la Salud y la Virgen de las Angustias Coronada, cuya fachada ha sido objeto en varias ocasiones de actos de vandalismo, el último de ellos el pasado mes de febrero cuando aparecieron pintadas realizadas con spray bajo los retablos cerámicos de los titulares de la corporación. Según confirmaron a este periódicos fuentes de la hermandad, aún se está pendiente de diseñar cómo será el cerramiento de parte de esta plaza de propiedad municipal, un proyecto para el que ya se cuenta con el aval de la autoridad local. “Estamos pendientes de una reunión con Urbanismo para establecer por dónde delimitar la plaza, pero hay buena voluntad”. El cerramiento proyectado por la hermandad no ocuparía la totalidad de la superficie de esta plaza ya que, según explicaron las mismas fuentes, “habría que dejar una zona de acceso y a la vez mantener un acerado amplio para que la gente pueda pasar”. “A la hora de la verdad –argumentan los actuales rectores de la cofradía– quien se está encargando del mantenimiento diario de esa plaza es la hermandad. Somos nosotros los que regulamos mediante pivotes el acceso de los coches nupciales a las bodas que se celebran en el templo y somos nosotros también los que tenemos que estar limpiando esa zona”. Aunque no era un proyecto recogido en el programa de gobierno de la actual junta de gobierno de la corporación que encabeza Pepe Moreno, los responsables admiten que su consecución “sería algo muy bueno para la hermandad”, fundamentalmente por “cuestiones de seguridad”. “Ahora, gracias a Dios, las cosas están más tranquilas, pero hay que recordar que poco antes de la Semana santa aparecieron pintadas en la fachada e incluso llegamos a tener un asentamiento (de personas sin hogar) por la parte de atrás que se dedicaban a hacer fogatas por las noches”. La semiprivatización de esta plaza permitiría además a la corporación contar con una zona acotada para las sillas que de unos años para acá instala la hermandad en este espacio cada Madrugá para presenciar la salida de la cofradía. “Las sillas que se montan en la Madrugá quedarían dentro del recinto. Habría una cantidad de sillas enorme. Ahora mismo se instalan en torno a 350 o 400. Con la plaza cerrada se podrían poner bien mil sillas”. “El objetivo –insisten– es ganar la plaza para la hermandad, de manera que el ambiente de la plaza volviera a ser el de siempre y evitar todo lo que desgraciadamente sabemos que está en la calle esa noche. No hay que olvidar que hace poco una Madrugá también hubo un conato de avalancha en la plaza que obligó a cerrar momentáneamente las puertas del templo”. Aunque la salida de la cofradía “perdería mucho, porque no saldría hasta que no atravesara la puerta del atrio”, en la hermandad están seguros de que “no se perderá visibilidad desde fuera”. “Desde la calle se podría ver perfectamente”, aseguran.

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