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Los juicios por divorcios se señalan a un año tras un repunte de las rupturas

Las demandas que se han presentado en el primer trimestre de este año se están señalando ya para finales de 2014 y hasta principios del próximo año. La supresión de las sustituciones ha hecho que los jueces tengan que hacer turnos de guardias para cubrir incidencias, lo que retrasa la celebración de vistas.

el 01 jun 2014 / 20:02 h.

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Los recortes y el repunte de las rupturas matrimoniales se está dejando notar en los juzgados de Familia, donde se están llegando a señalar los juicios por divorcio con nueve meses y hasta un año de retraso, cuando lo habitual era que señalaran a los tres o cuatro meses de presentar la demanda. La falta de jueces sustitutos, que obliga a los magistrados a hacer guardia y, por tanto, no poder señalar juicios durante algunos días, es uno de los motivos por los que las agendas de estos órganos judiciales se han visto desbordadas. De los 27 juzgados de Primera Instancia con los que cuenta Sevilla, cinco de ellos están especializados en Familia. «Sería necesario la creación de algún juzgado más, porque la materia que tratan es muy sensible», explica María Pérez Galván, abogada especializada en Familia. Estos cinco juzgados han contabilizado desde que comenzara el año hasta final de este mes 1.091 divorcios, de los que 423 son contenciosos y 668 de mutuo acuerdo. A esta cifra hay que añadir los 81 que se han registrado en los juzgados de Violencia sobre la Mujer, aunque estos se resuelven por estos órganos y no por los de Familia. Esta cifra supone un centenar más de casos que en el mismo periodo del año pasado, cuando entraron en los juzgados 997 divorcios (414 contenciosos y 583 de mutuo acuerdo) y 76 en los de Violencia de Género. Este incremento ya se está dejando notar en la agenda de señalamientos de los juzgados, pues los abogados están viendo cómo algunos de ellos señalan los juicios para final de este año o incluso para principios del que viene. «Las demandas que hemos presentado en el primer trimestre de este año se están fijando para dentro de nueve meses e incluso más. En nuestro despacho tenemos divorcios señalados para febrero de 2015», señala Pérez Galván. Para esta letrada la causa puede estar en la sucesión de recortes que vienen sufriendo los juzgados y en el hecho «de que no se creen nuevos juzgados ni gocen de los medios adecuados, como más equipos psicosociales». Además de este aumento de asuntos, para el decano de los jueces, Francisco Guerrero, la causa puede esconderse tras el hecho de que prácticamente se haya suprimido la figura del juez sustituto. «Con los recortes hemos tenido que crear un sistema de guardia para poder cubrir las bajas que surjan», recuerda Guerrero. Un sistema que hace que cada semana haya uno o dos magistrados de guardia para cubrir las cuestiones que surjan, lo que hace que durante esos días el juez en cuestión no pueda celebrar juicios, «retrasándose la agenda de juicios», dice el decano. Este sistema de guardia funciona desde finales de 2012 tras publicarse la Ley 8/2012 de medidas de eficiencia presupuestaria en la Administración de Justicia que, según recoge, busca «una mayor profesionalización de la carrera judicial». Eso ha provocado que de la bolsa de jueces sustitutos sólo estén trabajando la mitad de los 20 que hay disponibles, tras las bajas de algunos que, ante la falta de trabajo, han desistido de continuar en la misma. Pérez Galván denuncia que «por este y otros recortes, al final el que sale perjudicado es el ciudadano, que tiene que esperar meses para poder ver solucionado su conflicto». A esto se une que si el ciudadano recurre a la Audiencia Provincial, tiene que añadir «de seis a doce meses más» para tener una sentencia firme. La abogada también apunta al hecho de los que cinco juzgados se están repartiendo «las incapacidades e internamientos» a lo que tienen que dedicar «cuatro mañanas». A su juicio, estos juzgados tendrían que reforzarse y dedicarles más medios porque, «por ejemplo sólo pueden celebrar juicios dos mañanas a la semana porque no hay más salas». La letrada recuerda que debido a la crisis estos órganos han recibido una gran cantidad de solicitudes para modificar las pensiones. De hecho, en lo que va de año se han registrado 417 modificaciones frente a las 341 del año pasado. Pérez Galván insiste en que esperar «nueve meses o un año para un divorcio es una barbaridad, porque se trata de un conflicto emocional, en el que incluso la pareja sigue conviviendo hasta tener una resolución judicial. La tensión que se crea es tremenda, tanto que en algunos casos se llega hasta la violencia», indica. Eso sí, la abogada alabó la rapidez con la que se tramitan los divorcios de mutuo acuerdo, «pues se presenta la demanda y en 15 días está resuelto».

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