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Cultura

Los mejores trazos de la España del XIX lucen en la Cámara de Comercio

Su sede de la Plaza de la Contratación acoge obras de Sorolla, Zuloaga y Gonzalo Bilbao procedentes de la colección del mecenas alemán Gerstenmeier.

el 15 jun 2010 / 17:49 h.

La comisaria María Oropesa, el alemán Gerstenmaier y la duquesa de Alba.

Era la España del cambio de siglo, la puerta de entrada a la Modernidad -que la Guerra cerraría poco después-, el pórtico a los convulsos cambios sociales que marcan aún nuestro presente y una de las épocas más fructíferas para la Historia del Arte de nuestro país.

Era la España que retrataron -en sus personajes y en sus paisajes- Joaquín Sorolla, Ignacio de Zuloaga, Anglada Camarasa y Raimundo de Madrazo; y es también la España que ha cautivado al coleccionista alemán Hans Rudolf Gerstenmaier, empresario jubilado de la distribución de recambios para automóvil y que durante los últimos 30 años ha adquirido una notabilísima colección de la pintura española que se balancea entre los siglos XIX y XX.

Gracias a un acuerdo con la Obra Social de Caja Granada, la Cámara de Comercio de Sevilla, en la Plaza de la Contratación, inauguró ayer la exposición Sendero a la Modernidad. Pintura española de los siglos XIX y XX en la colección Gerstenmaier, una selección de 32 pinturas de estos fondos privados que se conservan en Madrid y que llegan por primera vez a la capital hispalense.

Se trata, según la comisaria de la muestra, Marisa Oropesa, de "la colección de pintura española más importante del país", conformada por obras de "suma relevancia" dentro de la producción de cada autor.

Y es que, como quiso recalcar la comisaria, Gerstenmaier "no compra firmas, sino que compra cuadros, pinturas que le cautivan por su belleza" y que a la postre se identifican, evidentemente, con el nombre de grandes pintores.

Es el caso de algunas de las piezas estrella de la exposición, como es el caso de la última adquisición del coleccionista: Paisaje de olivos en Mallorca, de Camarasa, que se exhibe por primera vez.

"Es un cuadro de su producción más tardía, con un marcado carácter postimpresionista, y no exento de simbolismo", analiza Oropesa. Asimismo, destaca también dentro del nivel de excelencia de las piezas, una Merienda campestre del pintor sevillano Gonzalo Bilbao, "uno de los cuadros más especiales de toda la exposición"; y La playa de Almería de noche, de Darío de Regoyos, una pintura "de una belleza inconmensurable", precisó al respecto la comisaria.

Además de estos artistas clave para conocer la historia de la pintura española en este período, la exposición reúne también obras de Daniel Vázquez Díaz, Jenaro Pérez de Villaamil, Martín Rico, Raimundo de Madrazo, Agustín Riancho, Francisco Domingo Marqués, Francisco Pradilla, Eliseo Meifrén, José Navarro Llorens, Isidro Nonell, Eduardo Chicharro, Joaquín Mir, Manuel Benedito, Fernando Álvarez de Sotomayor y Manuel Ramos Artal.

En cuanto al discurso museográfico, Oropesa ha intentado que la colección Gerstenmaier pueda seguirse a través de dos hilos conductores "que la dotan de coherencia y ritmo para el visitante": uno primero que sigue un estricto orden cronológico, y un segundo nivel de lectura que separa los dos grandes temas pictóricos del XIX: la figura humana y el paisaje.

"Es una exposición muy cómoda para el visitante, que va a comprobar de qué manera tan fiel fueron estos pintores testigos y notarios de su tiempo", asegura Oropesa sobre esta colección "que sigue viva" y que lleva tomando forma desde hace 35 años.

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