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Los milagros existen y el Betis es uno muy grande

El Betis ganó en Huesca gracias a un gol de Juanma en el minuto 94 después de una actuación bastante gris del equipo. Los verdiblancos son terceros provisionalmente.

el 29 may 2010 / 20:07 h.

La afición celebra con euforia el gol de Juanma.
En la salvación de Santander fueron un cabezazo y un derechazo de Edu. En la Liga de Campeones fueron los dos goles de Oliveira en Mónaco o el de Dani la mágica noche del Chelsea. En la Copa del Rey de 2005 fue el latigazo también de Dani con la izquierda, pero antes también fueron las paradas de Toni Doblas en los penaltis de San Mamés. En el ascenso de 2001 fueron los dos goles de Casas en Jaén, pero también el de Belenguer una semana antes contra el Recreativo... Y en el ascenso de 2010, si finalmente consta así en los libros de historia, será el gol que Juanma logró en el campo del Huesca cuando el árbitro ya cogía aire para pitar el final del encuentro. El Betis logró ayer uno de esos triunfos para los que el adjetivo ‘increíble' se queda corto gracias a uno de esos goles para los que el adjetivo ‘histórico' puede quedar más que justificado. El milagro ocurrió tal que así en el minuto 94 de un Huesca-Betis: apertura a la izquierda, donde aparece Odonkor, resucitado después de seis meses, medio año, sin jugar por otra gravísima lesión de rodilla; centro del alemán al que Pavone, que lleva otros seis meses inédito pero en marcar goles, no llega por centímetros, y menos mal para su equipo; el amago despista a Doblas y su titubeo permite que la pelota llegue a Juanma, que de cabeza cuela el esférico entre el cuerpo del ex portero del Betis y el poste izquierdo.

El tanto de Juanma en el último minuto en El Alcoraz cambia un panorama que segundos antes, cuando el balón de Odonkor aún iba por el aire, era casi catastrófico para el Betis de Víctor Fernández. El Cartagena ganaba en Córdoba, así que el equipo verdiblanco perdía dos puntos respecto a los murcianos. Y si el Hércules vence hoy al Albacete, el Betis también se quedaba a dos puntos de los alicantinos... con sólo nueve en juego. El providencial y bendito cabezazo de Juanma en el día de su cumpleaños varía todo de una manera brutal. Cómo no será el cambio que cualquier resultado que no sea el triunfo del Hércules dentro de una semana en el campo del Cartagena hace que el Betis dependa de sí mismo para regresar a su sitio natural, a Primera. ¡Depender de sí mismo! Si hace tres partidos estaba a seis puntos de la zona de ascenso...

El milagro que fue la victoria del Betis en Huesca lo es más todavía si se miran con frialdad los 93 minutos y medio anteriores a la divina aparición de Odonkor y Juanma. Lo revelan las matemáticas: el aspirante al ascenso tuvo una ocasión cada 23 minutos frente al sexto por la cola de Segunda. La primera fue un cabezazo de Carlos García que Doblas despejó con una bella estirada; le siguió, veinte minutos más tarde, un zurdazo de Pavone que el ex bético volvió a desviar con una buena manopla; otros veinte minutos después fue Rivas quien cabeceó fuera un centro de Nacho; y ya en el descuento, segundos antes del gol, Capi acercó el balón a la escuadra pero por fuera.

En otras palabras, horrendo partido del Betis en ataque. Se notó que Emana ya no estaba lo mismo que no se notó que al equipo sólo le valía ganar, sobre todo cuando cedió el balón a su modesto oponente durante la segunda parte. Por suerte para él mismo y para los suyos, Víctor reaccionó y con Capi y Odonkor (ver para creer) logró más profundidad que con Jonathan Pereira y Caffa. Y como el Huesca no atacaba ya, el grupo no se resintió de la baja de Arzu. Aun así, vista la inercia del choque, esperar que el Betis se aproximase al área rival con un mínimo de mala intención parecía cosa de ingenuos. Pero entonces apareció la fe. Y luego, Odonkor. Y finalmente, Juanma. Y el Betis, a día de hoy, es tercero. Un milagro...

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