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Medidas para un mercado que sigue varado

Como ya ocurriera en Estados Unidos con su Reserva Federal (FED), el Banco Central Europeo (BCE) ha recortado sus tipos de interés para combatir la recesión que sufre el continente por la crisis económica global. La bajada, de medio punto, sitúa este tipo en el 2%, un porcentaje alejado de ese agresivo 0,25% de la FED pero aun así muy indicador de la gravedad de la situación.

el 15 sep 2009 / 21:14 h.

Como ya ocurriera en Estados Unidos con su Reserva Federal (FED), el Banco Central Europeo (BCE) ha recortado sus tipos de interés para combatir la recesión que sufre el continente por la crisis económica global. La bajada, de medio punto, sitúa este tipo en el 2%, un porcentaje alejado de ese agresivo 0,25% de la FED pero aun así muy indicador de la gravedad de la situación.

A pesar de su tradicional conservadurismo, el equipo que dirige el francés Jean Claude Trichet ha bajado este porcentaje en 2,25 puntos en tan sólo tres meses. Las medidas de estímulo de los gobiernos aún no han revitalizado los parqués de las bolsas europeas y las perspectivas se tornan sombrías. Por esta razón, se hace ineludible la utilización del instrumento más directo de revitalización de estos mercados: la rebaja de los tipos de interés. Ayuda a ello que los precios siguen manteniéndose en niveles moderados y que, por tanto, no existe riesgo de inflación.

El problema puede venir por el lado contrario: que la bajada no palie el parón económico y que los precios sigan bajando, con lo que nos toparíamos con un escenario muy temido por los expertos: el de la deflación (recesión y bajada de precios). La bajada de los tipos no es lo único que se debe hacer en este contexto. Junto a estas políticas urge una mayor coordinación y empuje de las políticas de inversión de dinero público aprobadas en Washington por los líderes mundiales del G-20 para aportarle liquidez al sistema.

Ni todos los países han emprendido estas políticas ni algunos de los que sí han aprobado estos planes de activación del crédito los han dotado del dinero suficiente para insuflar crédito en el mercado. Ojalá que esta tendencia cambie a partir de la próxima semana, fecha en la que toma posesión de cargo Barack Obama, quien ha anunciado que Estados Unidos inyectará unos 700.000 millones de dólares para reavivar los mercados de Estados Unidos... y, de paso, de la vieja Europa.

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