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Monteseirín afirma que la sede de la caja única estará en Sevilla

Sevilla y Málaga a la gresca por un proyecto que aún es humo: la sede de una gran caja por la fusión de Unicaja y Cajasol. Hace un mes Chaves apostó por esa unión y desde entonces los tirones localistas no han cesado. Ayer se sumó el alcalde de Sevilla.

el 15 sep 2009 / 21:25 h.

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J. Alonso / Agencias

Sevilla y Málaga a la gresca por un proyecto que aún es humo: la sede de una gran caja por la fusión de Unicaja y Cajasol. Hace un mes Chaves apostó por esa unión y desde entonces los tirones localistas no han cesado. Ayer se sumó el alcalde de Sevilla. Justo el día que el portavoz del PSOE en el Parlamento dio por hecho que la sede estará en Málaga.

La tensión localista fue la primera en asomarse al debate y se alimenta como una bola de nieve sin que las propias cajas, el Banco de España o el Gobierno andaluz hayan puesto un sólo número sobre la mesa para demostrar la viabilidad de la fusión de las dos grandes cajas andaluzas: la malagueña Unicaja y la sevillana Cajasol. El debate político tapa al económico, a pesar de que la posible concentración se plantee en mitad de una virulenta crisis.

Llama la atención cómo los líderes malagueños y sevillanos de PSOE y PP se enfrentan desde el primer minuto dentro de su mismo partido por hacerse con la sede de un gigante financiero del que no se sabe nada más de lo que el presidente de la Junta, Manuel Chaves, señaló hace poco más de un mes. Entonces abrió la posibilidad de emprender en la segunda mitad de 2009 la fusión para avanzar hacia una gran caja.

Frente a la pugna localista que rompe los discursos internos de PSOE y PP, los presidentes de las cajas se envuelven en la prudencia. Ayer el responsable de Unicaja, Braulio Medel, dio un toque de atención: "Es como decir: no tenemos ni sabemos si lo vamos a tener pero vamos a hablar de cómo lo envolvemos, cómo lo repartimos y de cómo lo distribuimos", a lo que agregó: "Vamos a ver si tenemos turrón". En su opinión plantear una única sede es abordar el debate con una visión "decimonónica", ya que en pleno siglo XXI y con los actuales avances en las comunicaciones, las actividades económicas "no tiene que estar sólo en un sitio".

El alcalde de Sevilla, el socialista Alfredo Sánchez Monteseirín, irrumpió ayer en el debate sobre la ubicación de la gran caja. Hasta ahora, el regidor socialista había sido fiel a las instrucciones de su partido y de la Junta y se había mantenido al margen de la polémica. Pero el ruido ya era demasiado. Primero la Diputación de Sevilla, a principios de diciembre, abrió la caja de los truenos y pidió la sede, lo que originó una cascada de reacciones desde Málaga. El alcalde de la capital malagueña, el popular Francisco de la Torre, mantiene desde entonces viva su exigencia de que la gran caja no salga de Málaga y reivindica el poder económico de esta provincia. Un argumento al que el domingo se sumó el presidente del PP-A, Javier Arenas, que cayó en los localismos y -aún sin mencionar una fusión que rechaza- reivindicó "reforzar" a Málaga frente al centralismo de Sevilla y dejó claro que esta provincia da más de lo que recibe.

Tras la andanada de Arenas, el alcalde de Sevilla rompió su silencio: "No hay ningún debate sobre este tema, la caja única debe estar en Sevilla". Para Monteseirín, hay "miles de razones" para que sea Sevilla la sede. La primera: "La más importante es que es la capital de Andalucía". El alcalde confió en que "cuando llegue el momento" se tomará la decisión de que esté en la capital.

Justo lo contrario de lo que señaló el portavoz del PSOE en el Parlamento, Manuel Gracia, de visita en la provincia malagueña. "Nadie discutirá la objetividad de que la sede esté en Málaga", aseguró Gracia, quien atacó el planteamiento de Arenas. "Tiene un discurso propio de los nacionalistas catalanes cuando dice que Málaga da más de lo que recibe", avisó el socialista. Gracia ha sido el primer rostro de la ejecutiva regional del PSOE en inclinar la balanza hacia Málaga. La orden de Chaves era hasta ahora ignorar ese falso debate.

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