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Oliver: "En el club van a entrar algunos anti-loperistas"

Después de un día de negociaciones que se prolongó hasta las 4 de la madrugada, Luis Oliver, portavoz de Bitton Sport, desde ayer nueva propietaria del 51% de las acciones del Betis, compareció ante los medios.

el 07 jul 2010 / 22:25 h.

Oliver posa antes de su rueda de prensa.

Después de un día de negociaciones que se prolongó hasta las 4 de la madrugada, Luis Oliver, portavoz de Bitton Sport, desde ayer nueva propietaria del 51% de las acciones del Betis, compareció ante los medios para escenificar una venta que ha despertado continuas sospechas entre los diferentes sectores del club -oposición, afición y prensa- y que en la sala de trofeos del Manuel Ruiz de Lopera cumplió su último capítulo.

El ex máximo mandatario de Xerez y Cartagonova ofreció una rueda de prensa en la que reinó el secretismo hasta que, acribillado a preguntas, reconoció que el trasvase se ha cerrado en 16 millones a pagar en un plazo de 5 años y que gestionará la entidad de La Palmera junto a Ángel Vergara, asesor económico y pieza fundamental del grupo empresarial de Madrid.

Sus primeras medidas no serán, precisamente, fieles a una línea continuista. "Nos encantaría tender la mano a la oposición", comentó mientras un hincha, con un megáfono, vociferaba consignas en contra de la nueva imagen del club de La Palmera.

"Cuchara, cuchara", espetaban desde la explanada anexa a la puerta de cristales. Según detalló Oliver, "queremos escuchar a todo el mundo". "Lo primero que vamos a hacer es convocar una junta general extraordinaria en la que los puntos del día van a ser aquellos que ha pedido en un juzgado una plataforma opositora -PNB-", anunció.

Interrogado sobre quiénes son realmente los compradores -él es el portavoz de Bitton Sport- Oliver se negó a responder. "No, no vamos a decir nada de ese tema porque no estamos autorizados", opinó.

Y es que, según reconoció, la clave para acelerar la venta "ha sido la discreción y la seriedad de los compradores". "Vamos a incorporar a la junta directiva a los béticos que quieran estar en esta aventura y que sean gente seria", añadió.

Y hasta se atrevió a delimitar las diferencias con el anterior modelo de gobierno que encarnaba Manuel Ruiz de Lopera. "Vamos a cambiar el modelo de gestión; vamos a entrar con gente que se ha distinguido por ser antiloperista", confirmó.

En su día ya hablaron con Lorenzo Serra Ferrer, el mejor técnico en la historia reciente del Betis, para que regresara a La Palmera. Tras la negativa del balear, una de las prioridades ahora es convencer al ex internacional Rafael Gordillo, un extremo que no desmintió Oliver. "Es posible", dijo. Gordillo ni conoce a Oliver.

Cantidades

Un tema en el que hubo mayor opacidad fue en el de la gestión. Oliver primero se negó a confirmar cuáles son los compradores y, luego, se opuso a detallar las condiciones de la venta. Sin embargo, y después de la insistencia de los periodistas y tras un gesto de beneplácito de Vergara, destacó que la venta "se ha cerrado en 16 millones", una cantidad "a pagar en 5 años".

Además, subrayó que ya ha efectuado el grupo inversor un anticipo de 2,1 millones. Las cifras difieren de las que Lopera pidió en su día a Betis Sport, grupo al que exigió 63 millones por la operación.

Oliver también solicitó un plus de confianza para que los sectores del beticismo comprueben que el tema "es real". "A otros le habéis dado 18 años de confianza", arguyó en clara referencia a Lopera. "Llevamos en el club 15 minutos y aún no podemos aventurar nada, pero sí que va a entrar en esto gente muy preparada", señaló.

Un tema que, prosiguió, "quiero que vuelva a ilusionar al beticismo". Y un aspecto especialmente relevante es que, a diferencia de lo habitual en gestiones de una envergadura de este calibre, los compradores no han sometido a las cuentas del club a una auditoría externa. "Hemos confiado en los papeles que nos han enseñado, incluso sabiendo que puede haber sorpresas en los cajones", espetó.

Precisamente, y después de ser preguntado sobre si habían añadido en el contrato de venta una cláusula que garantizaba que los compradores asumirían un desfase económico del anterior propietario si lo detectasen en la propia auditoría, Oliver fue lacónico: "No sé, no recuerdo nada de eso". "Es que el contrato de compraventa tiene 2.000 folios y no ando bien de memoria hoy", ironizó.

Y, por otra parte, ensalzó que "no daríamos marcha atrás en la venta si nos encontramos alguna sorpresa". Sorpresas que, aclaró, "sabremos si existen tras la auditoría". Y de los temas judiciales apenas opinó.

"Acataremos lo que diga la jueza", concluyó. A no ser que Alaya intervenga la entidad y congele la venta, -que no anularla-, Oliver ya representa al nuevo Betis.

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