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Parque Jurásico en plena ciudad

Las piedras de los monumentos y comercios de la ciudad esconden fósiles marinos de hace millones de años. Una empresa oferta rutas turísticas para descubrirlos.

el 11 abr 2012 / 21:04 h.

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En las columnas de la Glorieta de San Diego, que da acceso a la Plaza de España, hay restos de ammonites de la Era Secundaria.
Hace 250 millones de años, no solo los dinosaurios dominaban la tierra. El Valle del Guadalquivir era entonces un fondo marino poblado por miles de especies, hoy extinguidas, como ammunetis (similares a los actuales caracoles) o belemnites (parecidos a los calamares) cuyas huellas quedaron fosilizadas en rocas. Año 1929. Aníbal González diseña la Plaza de España para la Exposición Iberoamericana usando para la balaustrada piedra de las canteras de las cordilleras subbéticas. El resultado es que en uno de los monumentos más visitados de la ciudad hay fósiles marinos. Y no es el único. Mario Parra ha dedicado años a recorrer la ciudad buscando fósiles y el resultado es una ruta que descubre en las piedras de la Catedral, la Torre del Oro, el Archivo de Indias o la antigua Fábrica de Tabacos y en fachadas de comercios del Centro restos de un pasado muy muy lejano.

 

Parra, licenciado en Ciencias Ambientales pero que se ha especializado en Geología, comenzó por hobby cuando esperando un semáforo descubrió un fósil en un pilar del Pabellón de Portugal, en el Prado. Comenzó a mirar los muros y fachadas de la ciudad "con otros ojos" y a hacer un inventario de los fósiles que encontraba. La imagen de un joven escudriñando las piedras no levantó pocas sospechas. "Un día en la Plaza de España unos policías no me quitaban ojo y en una farmacia, el dueño creyó que iba a hacer una pintada y por poco me agrede", explica Parra. Con la empresa Ecomímesis, y la colaboración del Ayuntamiento y el Colegio Andaluz de Geólogos, ha diseñado rutas turísticas para ver los fósiles repartidos por la ciudad. De momento, ofrece una ruta por los principales monumentos y otra por los comercios del Centro al precio de 12,95 euros para los sevillanos (7,95 para niños hasta 12 años) y 18,95 para los de fuera (se ofrece en inglés, francés y lengua de signos). La empresa también oferta esta actividad para grupos escolares y de empresa.

Lo más llamativo es que en la ciudad hay repartidos fósiles de especies de todas las etapas geológicas. Los más antiguos, correspondiente a una especie de esponjas, tienen más de 500 millones de años y se encuentran en la fachada de una farmacia de la Plaza de San Pedro para la que se utilizó piedra procedente de la actual Sierra Morena, aunque Parra también los ha encontrado en falladas de las calles Salado o Almirante Apodaca. "Son ejemplares similares a los que podemos encontrar en el Cerro del Hierro", explica. Junto con unos fósiles de medusas hallados en Osuna, son los fósiles más antiguos de la provincia, correspondientes a la Era Primaria (entre 500 y 250 millones de años).

De la Era Secundaria o Jurásica (entre 250 y 65 millones de años) hay muchos más fósiles. A este periodo corresponden la mayoría de los que se pueden encontrar en los monumentos incluidos en la ruta, de 3,15 horas de duración (la próxima será el 21 de abril). A partir de la Era Terciaria (desde hace 65 millones de años), la fauna marina es prácticamente la actual, por lo que los fósiles que se encuentran corresponden a almejas, ostras, vieiras y demás que se pueden ver, entre otros, en el Archivo de Indias y en el Rectorado.

Pero si algo tiene claro Parra es que lo de buscar fósiles es solo cuestión de saber mirar. Asegura que hasta ahora, el sitio más raro donde ha visto uno, de erizo de mar, es en los servicios de las Setas "y en el salón de casa de mis padres". Mire las paredes y el suelo de la suya. Probablemento un organismo de hace millones de años haya dejado su huella allí.

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