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Cofradías

Procesión a medio metro en Pino Montano

La Escuela Infantil de Pino Montano ha celebrado la Semana Santa con los párvulos como protagonistas. Ataviados como nazarenos, capataces o con la mantilla española los pequeños de esta cofradía de alevines se lo pasaron en grande.

el 25 mar 2010 / 17:14 h.

  • La Semana Santa llegó a Pino Montano antes de lo previsto. La gente se agolpó el jueves en la calle, en la plaza situada tras el mercado de abastos, mientras en el interior del templo la pequeña cofradía se preparaba para salir en procesión. Y no era pequeña por el número de capataces, costaleros, mantilleras, músicos y nazarenos que la oficiaron -superaban los 250-, sino porque todos ellos tienen entre 0 y 6 años. Hasta hubo bulla: unas 600 personas -no necesariamente padres y abuelos- se apiñaron para ver el cortejo.

    Los alumnos de la Escuela Infantil de Pino Montano cruzaron la puerta del centro, algunos lentamente por el susto y otros corriendo por la emoción, entre tambores y trompetas al soniquete de El patio de mi casa y las carcajadas del público. Fue así como comenzó una procesión que repitió dos veces idéntico recorrido: el marcado por las vallas de protección que separaban a los niños de sus madres, hermanos y abuelos -y que suscitaron las lágrimas de unos pocos porque querían que "mamá entre y me dé la mano"-.

    Disfrazados con bolsas de basuras a modo de túnica o mantilla, con cartulinas que imitaban capirotes y rosarios hechos de macarrones, nazarenos y mantilleras desfilaron durante más de media hora seguidos de otros tantos compañeros a los que les había tocado ponerse el disfraz de armao o colgarse del cuello la trompeta y el tambor de juguete. Algunos, más que desfilar, se tambaleaban: entre ellos se pisaban los trajes o no veían a través de los agujeros de la capucha. Pero ninguno peligró más que el paso de la Virgen, que oscilaba de un lado a otro a hombros de costaleros cuyas zapatillas no superaban el número 30.

    Se repitió de este modo una procesión que ya cuenta con 31 años de tradición, y que es promotora de que otros colegios de Pino Montano, con acólitos algo más mayores, hagan lo mismo. Sin embargo, para la cofradía este año ha sido especial, porque una banda, formada por jóvenes del barrio les ha acompañado, y porque el recorrido de la procesión se ha hecho fuera del centro escolar.

    Así, entre risas y aplausos, -y también algunos llantos-, el paso volvió a la guardería de la que había salido. Y, como en toda procesión, la recogida fue uno de los momentos más emotivos: hasta en cuatro ocasiones, no contentos con el paso que marcaron durante el recorrido, los costaleros conmemoraron -para su pesar- a Nuestra Señora de la Escuela Infantil con la levantá.

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