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Jóvenes al día

Recuperando la biodiversidad del sistema agroalimentario

La asociación Red Andaluza de Semillas trabaja desde 2003 por la recuperación de variedades autóctonas y el fomento de la venta directa entre agricultor y familias.

el 01 nov 2014 / 13:52 h.

comida jovenes diaRed Andaluza de Semillas es una asociación que pretende fomentar actividades que promocionan el uso de variedades autóctonas y tradicionales que se han ido perdiendo con el paso del tiempo. Animan y ayudan a los agricultores para que produzcan variedades locales y fomenten el consumo de estos productos . María Carrascosa es una de las integrantes de Red Andaluza de Semillas. Es ingeniera agrónoma y desde hace más de diez años forma parte de esta asociación sin ánimo de lucro que se crea en 2003 con el objetivo de promover el uso de las variedades locales y tradicionales para introducirlas en el sistema agroalimentario desde la producción (en el campo con los agricultores) hasta el consumo final por las familias. «Esta asociación surge de un grupo de personas que caen en la cuenta de que en Andalucía las variedades locales están muy abandonadas y hace falta una organización que trabaje para fomentar su uso», plantea María. Aunque en Andalucía se practica mucho la cultura ecológica hoy en día, las variedades locales y las semillas son las grandes olvidadas según la Red Andaluza de Semillas, es por eso que deciden centrar en este aspecto concreto su labor. Estas variedades autóctonas son especies de plantas y verduras que han ido desarrollando los agricultores a lo largo de la historia y que están ligadas a las culturas rurales. Éstas tienen como característica la posibilidad de autorreproducirse y que no son de dominio intelectual, es decir, todo el mundo las puede utilizar. «Son variedades que han sido adquiridas por las comunidades agrarias a lo largo del tiempo y que están ligadas a los territorios y a la cultura de éste», explica la experta. Red Andaluza de Semillas lleva a cabo diferentes actuaciones para conseguir su objetivo. Una de ellas es el trabajo directo con los agricultores más jóvenes, principalmente en el aspecto de la formación en la autoproducción de semillas: «Estos nuevos agricultores están empezando y no tienen conocimiento de cómo conseguir sus propias semillas, nosotros los ayudamos». Entre los mayores se hace otro tipo de intervenciones, más enfocadas en los trabajos de recuperación del conocimiento tradicional en variedades locales: «De poco sirve si se conservan las semillas pero no saben cuándo se plantan, para qué sirven o qué recetas pueden estar asociadas a esas variedades, por ejemplo». También plantea que es muy importante el trabajo que realizan con los consumidores, a los que se les explica por qué son beneficiosas las variedades locales que se han ido perdiendo: «La mejor forma pasa por darles a probar estos productos para que se hagan consumidores de estas variedades tradicionales pero desconocidas en la actualidad». Por otro lado, María destaca la existencia de un proyecto pionero: la Red de Intercambio Resiembra. Un banco para el intercambio de semillas en el que cualquier persona puede participar demandando y donando semillas. «El programa funciona bien porque los agricultores quieren variedades locales a las que les es difícil acceder. Nosotros vamos clasificándolas y las enviamos a las personas que nos las solicitan con el único requisito de haber depositado alguna variedad de semillas previamente a modo de trueque», detalla la joven. Estas «pepitas» se depositan en botes y se almacenan en la sede de la Red Andaluza de Semillas para su posterior envío en función de las peticiones. «Cada vez que hacemos una actividad como talleres, jornadas o degustaciones, nos llevamos los frascos con idea de que la gente pueda hacer intercambio de semillas. «El canje de éstas entre vecinos era muy típico tiempo atrás, ahora eso se ha perdido, por eso nosotros se las llevamos a su zona», señala la ingeniera agrónoma. Cada año esta asociación lleva a cabo una feria anual de la biodiversidad cultivada en Andalucía que consiste en una presentación en sociedad de las diferentes variedades, en la que se realizan charlas, degustaciones, talleres para niños y cualquier actividad enfocada en la promoción de la biodiversidad. La feria de este año se llevó a cabo en el municipio onubense de Galaroza. Red Andaluza de Semillas tiene sede en Sevilla, en el parque de San Jerónimo. Funcionan con las aportaciones de más de 200 socios y con un equipo técnico de seis personas. Cada mes ambas partes se reúnen para supervisar todos los proyectos que llevan a cabo. Los socios pagan una cuota de 25 euros anuales. Además de esto, la asociación también concurre a proyectos que se presentan por parte de la administración pública y otras entidades privadas. A pesar de que se ha avanzado en el tema, María revela que todavía no hay suficiente inversión para las variedades locales por parte de la administración: «Aún no se ha hecho una apuesta realmente fuerte por las asociaciones que trabajamos para la promoción y recuperación de las variedades locales». El voluntariado es una pieza fundamental para la promoción de la biodiversidad en Andalucía en este momento según esta asociación: «A pesar de no ser fácil, la gente cada vez está tomando mucha más conciencia. Si algo caracteriza al área durante todos estos años, es que con o sin dinero siempre hemos trabajado, ya que la estructura está basada en el trabajo voluntario». Desde Red Andaluza de Semillas quieren seguir trabajando en la misma línea: «Seguir fomentando que los agricultores usen las variedades locales, que se fomenten los circuitos cortos de comercialización para que el productor venda directamente al consumidor, sin olvidarnos de la formación y recuperación del conocimiento e intentar que poco a poco las normativas apoyen a las personas que hacen este tipo de trabajo».

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