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Economía

Rogando para que llueva

En el campo sevillano cae menos de la mitad de las precipitaciones normales

el 13 dic 2009 / 20:18 h.

Dehesas de Almadén de la Plata el pasado puente de la Inmaculada. El verde de la hierba apenas se divisa, las vacas, pese a la fecha en la que estamos, aún han de alimentarse con piensos y la paja almacenada, mientras los cerdos ibéricos comen unas bellotas diezmadas, enjutas.

En la autovía de la Plata, rumbo a Sevilla, se atisban campos de trigo pujando por nacer, cuando deberían ser ya un auténtico verdor. Los agricultores, pero en especial los ganaderos, levantan la cabeza, el cielo está cubierto, ha llovido, pero poco. Sequía.

Las estadísticas dicen que en la provincia sevillana ha llovido desde septiembre pasado menos de la mitad que en un ejercicio pluviométrico normal, apunta el informe que, hasta finales de noviembre, ha realizado la Consejería de Agricultura y Pesca y que poco ha variado desde entonces, dado que las precipitaciones han sido mínimas.

Así, en Sevilla capital se contabilizaron en ese periodo 77,7 mm, frente a 167,9 de media; en Gines, 78,9, cuando lo habitual son 232,5; en Cazalla de la Sierra, 117,4, el 48% menos; en Pilas, 71, inferior en un 57%, y en Écija, 73,7, lejos de los 194,8 que suelen caer. El resto de estaciones de referencia, Lora del Río, Marchena y, por último, Morón de la Frontera, sitúan todas el déficit en torno al 60%, siendo un porcentaje cuanto menos preocupante.

Vayamos a la Agencia Andaluza del Agua. El parte del estado de los pantanos del Guadalquivir indica que la mayoría de los de riego se encuentra en alerta o prealerta. El sistema de regulación general del río -que conforma el aporte hídrico principal para la agricultura- se situaba el pasado viernes al 31,3% de su capacidad total y, aunque el nivel era superior al de idéntica fecha de 2008 (el 25,4%), la preocupación existe ya que en la provincia jiennense, donde nace el Guadalquivir y donde de verdad ha de llover, el porcentaje es del 24,46%, mientras los cordobeses (que son los que tienen más capacidad para embalsar) revelaban un 28%.

Los agricultores no se fían de las predicciones meteorológicas. Así, el técnico de Asaja de Sevilla José Vázquez recuerda cómo en este otoño se han anunciado varias veces lluvias abundantes en la provincia, que al final o no llegaron o fueron escasas.

Pero tanto él como en la Consejería que dirige Clara Aguilera consideran que los daños en el campo no son irreversibles. El tiempo lo dirá.

Siembras sobre tierras secas pero los daños son reversibles
"El campo está muy mal". Es una sentencia de José Vázquez, técnico de Asaja de Sevilla, quien realiza un repaso por los distintos sectores a los que la falta de lluvia está perjudicando, como si no tuvieran ya suficientes problemas (caída de precios, crisis económica).

Las parcelas que se sembraron de cereales de invierno (principalmente, trigo y cebada), lo hicieron "sobre tierras secas", de ahí una germinación lenta y en "pésimas condiciones". Si no llueve, en enero habrá que volver a sembrar. Doble gasto y cosecha tardía, aunque en estas producciones la primavera es la que marca.

La tardanza, explica, podría hacer que no pocos agricultores opten por el girasol y se dispare, pues, la recogida en 2010.

El olivar recortará la producción prevista para el aceite de oliva, al menguar el peso de la aceituna, de modo que Vázquez estima que la cosecha nacional será de 1,1 millones de toneladas, por debajo del aforo de la Consejería (1,2 millones).

El frutal "aguanta", gracias a los riegos de apoyo, aunque advierte de la lamentable situación de los embalses de regadío.

Lo peor, la dehesa, la ausencia de pastos para el ganado. La otoñada se ha retrasado y la bellota escasea. El panorama ganadero, "dramático".

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