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San Fernando se quiere ir

Se nos va a Madrid. El rey santo dejará en breve Sevilla ante el nulo interés del Ayuntamiento por hacerse con una pintura cedida en depósito durante cinco años y que representa al monarca en plena coronación inmortalizado por Gutiérrez de la Vega. Su propietario ha ofertado su venta a un precio módico, pero "no interesa".

el 15 sep 2009 / 16:37 h.

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Se nos va a Madrid. El rey santo dejará en breve Sevilla ante el nulo interés del Ayuntamiento por hacerse con una pintura cedida en depósito durante cinco años y que representa al monarca en plena coronación inmortalizado por Gutiérrez de la Vega. Su propietario ha ofertado su venta a un precio módico, pero "no interesa".

El presente mes está siendo especialmente negro en lo concerniente al patrimonio sevillano, que en vez de incrementarse está menguando por falta de interés, de dinero, de cintura negociadora, de altura de miras... Pasó con la inigualable colección de cerámica de Vicente Carranza, cuyo depósito en Sevilla durante dos décadas sin más euros a cambio que los del traslado de las piezas se ha acabado frustrando; pasó con la posibilidad de que el Museo Thyssen mostrase parte de sus fondos andaluces en la ciudad -Málaga ha apostado más fuerte, y eso que la operación no era ni mucho menos gratuita-;

y ahora, a menor escala pero igualmente reveladora, pasa con el cuadro Coronación del rey San Fernando, obra póstuma del pintor sevillano José Gutiérrez de la Vega (1791-1865), el mismo que propios y extraños han podido disfrutar en el Cuarto del Almirante del Alcázar durante cinco años.

De hecho, si usted, lector, se apresura, igual puede contemplarlo todavía, entrando en la sala a mano derecha, sobre un piano y rodeado de otros lienzos que, francamente, lucen poco porque quizás el Alcázar sea demasiado contenedor para un cuadro. Sin embargo, fue el emplazamiento que se le asignó por parte municipal a la obra cuando, entre 2002 y 2003, se fue sensible al deseo de su propietario, el coleccionista madrileño José Luis Pascual, de exhibir esta "gran obra de temática histórica en la tierra del rey santo".

La pintura llegó a Sevilla el 14 de mayo de 2003 y ahora, cinco años después, tiene el pasaporte sacado para regresar a Madrid. Bueno, si la dejan. Resulta que el depósito expiró en marzo y, un mes antes, el propietario envió al Ayuntamiento un burofax reclamándola. Desde entonces, el silencio administrativo.

Tuvo más suerte antes, en 2004, cuando trasladó al mismo una oferta de venta "a un precio inferior al de mercado y con posibilidad del pago a plazos, todo para que pueda quedarse en Sevilla, que es su sitio", insiste pese a todo el coleccionista. La respuesta municipal, fechada el 4 de marzo de 2004, fue contundente: "Solicitados los informes al respecto, no se manifiestan razones de interés para su compra". Preguntado por esos informes, el Ayuntamiento ha dado la callada por respuesta.

"Que me lo devuelvan" . El propietario se lo ha tomado como un desaire y opina que la obra póstuma de uno de los mejores representantes de la escuela romántica sevillana merece mejor consideración. "Si en el Ayuntamiento no se sabe apreciar el arte o no interesa, pues que me lo devuelvan", espeta. Y en ello está, sólo que lleva desde febrero reclamándolo y no hay forma. "Han pasado ocho meses y nadie me dice nada, ni por escrito ni por teléfono; mandé un burofax y como si nada. ¿Es que me tengo que presentar con la Policía en el Alcázar?", critica.

Este silencio municipal, curiosamente, es idéntico al denunciado por el ceramólogo Vicente Carranza, que esperó tanto un gesto del propio alcalde que se desesperó y retiró su ofrecimiento, y ahora no se sabe cómo enmendar la faena.

La información que se le niega a José Luis Pascual la ha obtenido El Correo sin problema. Un portavoz autorizado explicó que, "con fecha 12 de junio, la Junta de Gobierno del Ayuntamiento aprobó proceder a la devolución de la obra. Patrimonio ha solicitado al patronato del Alcázar que se traslade el cuadro hasta el domicilio de su propietario en Madrid, lo que sucederá en breve plazo". Lo dicho, San Fernando se nos va a Madrid.

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