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San Isidro, patrón de primavera

Miles de palaciegos se van de Gira a La Corchuela en carros y charrés tras el santo.

el 11 may 2014 / 22:07 h.

Una de las estampas de la romería palaciega de San Isidro Labrador. / A. Romero Una de las estampas de la romería palaciega de San Isidro Labrador. / A. Romero En Los Palacios y Villafranca, la primavera aterriza variablemente: el domingo en que San Isidro –desde 2009 acompañado por la imagen de su mujer, Santa María de la Cabeza– sale de Gira hacia el parque periurbano de La Corchuela (a unos 12 kilómetros del pueblo), acompañado por miles de palaciegos y palaciegas ataviados con tantos colores y volantes que compiten con los que ofrece el campo en flor. Su carreta inundada de romero, sus bueyes mitológicos, la temperatura sin complejos confirmaban ayer que, en efecto, la primavera ha llegado no con la timidez –a veces traidora– con que cubre otras fiestas, sino con la contundencia amarilla que sólo podría concordar con el evento religioso-festivo que congrega a más palaciegos durante todo el año. Una cita que cuenta con el honor de estar declarada de Interés Turístico de Andalucía. El Santo Labrador bajó en su carreta por el Paraíso –esa calle bienllamada a la falda de la torre parroquial– antes de las ocho de la mañana, cuando ya muchos jinetes y flamencas lo esperaban también por las calles Abajo y Aurora, y otros tantos organizaban su logística particular para «que no falte de ná» en una de las jornadas más intensas que ofrece el calendario palaciego: ni comida, bebida y sevillanas a raudales, ni ninguno de los amigos que conforman los cientos de reuniones de este triunfo de la convivencia. Cuando la comitiva estaba completamente formada, por la calle Real circulaba ya esa serpiente multicolor que derrocha vida cada año, con los trajes de gitana más espectaculares; los cientos de caballos en su punto –el son de sus cascos como despertadores rurales–; el guión romero que porta Joselito Hidalgo; las autoridades civiles y religiosas delante de los boyeros; las sevillanas de Juanaca que parecían olvidadas y de repente resucitan en el azul de la mañana; los cohetes que afortunadamente no suenan a fútbol, sino a estiércol retumbón y melismático… La romería de San Isidro es desde hace años una fiesta tan multitudinaria como ejemplar. Como la definió el pasado domingo su pregonero, Juan Gavira, tiene muchas interpretaciones: desde la religiosa por un santo que se confió a Dios mientras los ángeles le labraban hasta la festiva de un día de campo familiar o la ecológica. No en vano se han dispuesto instalaciones con abrevaderos y un servicio de herrador y ban para el traslado de animales en caso de necesidad, según dictaminen los veterinarios y bajo la supervisión de la protectora de animales El Buen Amigo, a la que acompaña una patrulla del Seprona. La cita es ya tan exquisita que, una vez en La Corchuela, las flamencas disponen de un servicio de costureras para aquellas que sufran algún percance en su indumentaria. La Concejalía de Festejos también se une a la celebración y ha lanzado un díptico que incluye un mapa con zonas numeradas y teléfonos de interés. Además, este documento municipal se solicita la colaboración ciudadana para mantener limpio el camino y el parque con bolsas que hay que depositar sólo en los puntos limpios. El camino de la romería tiene sus propias estaciones u oportunidades vip de respirar el campo, bailar, reponer fuerzas, como hitos ya clásicos: la Escuela de Capataces; el centro de ayuda a drogodependientes Juan Gallardo; el poblado de Adriano; el rezo del Ángelus y la imposición de medallas de la Hermandad en la hacienda de San Juan del Hornillo, lugar donde ayer se anunciaba el pregonera del próximo año: Blanca Galván. El almuerzo en La Corchuela es lo que menos dura, porque todos recorren el parque de aquí para allá, entre amigos, hacia la carreta del Santo Patrón de los agricultores, adonde se acercan incluso vecinos de otras localidades. La vuelta siempre tiene ese regusto de palmito y convite reposado de los días maravillosos. La novedad de este año fue la entrada en el pueblo, de regreso, por la calle que lleva el nombre del Santo, especialmente engalanada y concurrida por sus vecinos. La Hermandad ha convocado este año un concurso de fotografía para elegir los próximos carteles del pregón y la romería. La imagen galardonada con el primer premio, dotado con 150 euros, anunciará la Gira en honor al patrón del año que viene. La foto que se seleccione en segundo lugar, que tendrá una recompensa de 100 euros, anunciará el pregón que correrá a cargo de Galván. Aunque la romería de San Isidro Labrador sigue a rebosar de devoción y gentío, el número de romero, que sigue contándose por miles, ha descendido por culpa de las agresivas ofertas hoteleras de las agencias de viajes, que aprovechan también el día de resaca, que es hoy lunes, a nivel municipal.

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