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Santa Clara, un millón para resucitar el palacio ‘perdido’ del infante Don Fadrique

El Consistorio saca a concurso por urgencia la rehabilitación del refectorio alto, el ala sur y las crujías del claustro del convento. Las obras, que estarán en este mandato, restaurarán 785 m2, ‘reconstruirán’ el antiguo torreón sur y crearán otra sala expositiva. (FOTOS)

el 13 ago 2014 / 12:00 h.

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El deambulatorio del claustro alto fue consolidado en la rehabilitación que concluyó en 2010.Ahora se pretende restaurar íntegramente, de forma que sea accesible para el público. Se han detectado pinturas murales que están protegidas por la cal que las cubre y que habrá que sacar a la luz. / El Correo El deambulatorio del claustro alto fue consolidado en la rehabilitación que concluyó en 2010.Ahora se pretende restaurar íntegramente, de forma que sea accesible para el público. Se han detectado pinturas murales que están protegidas por la cal que las cubre y que habrá que sacar a la luz. / El Correo El antiguo convento de Santa Clara, situado en la zona norte del casco histórico, entre la calle Becas y la vía a la que da nombre, esconde entre sus muros y antiguas dependencias monacales buena parte del pasado histórico y arquitectónico de esta ciudad. Sus orígenes se remontan a mediados del siglo XIII, cuando el infante don Fadrique, hijo de Fernando III de Castilla, labró en estos terrenos un palacio gótico que apenas disfrutó, ya que tuvo que expatriarse, por su enfrentamiento a su hermano el rey AlfonsoX, en 1260. De aquella construcción sólo queda en pie, aparentemente, su famosa torre, cerrada desde hace años. Sin embargo, los últimos estudios arqueológicos realizados en Santa Clara revelan que aquella residencia no desapareció. Tras ser abandonada por su dueño, acabó en manos de Sancho IV, que en 1289 la donó junto a los suelos a las monjas clarisas, para que levantaron allí un monasterio, que habitaron hasta finales del siglo XX. Esta recreación muestra la existencia en el convento de un nuevo edificio de tipo palatino, que aún hoy se mantiene en pie enmascarado por el actual edificio conventual, y cuya construcción sería atribuible a DonFadrique. Por la técnica empleada, se cree que fue obra de alarifes foráneos. / El Correo Esta recreación muestra la existencia en el convento de un nuevo edificio de tipo palatino, que aún hoy se mantiene en pie enmascarado por el actual edificio conventual, y cuya construcción sería atribuible a DonFadrique. Por la técnica empleada, se cree que fue obra de alarifes foráneos. / El Correo En 1991, el Ayuntamiento hispalense adquirió al Arzobispado el inmueble por dos millones de euros, con el objetivo de dedicar este espacio monumental a usos culturales, como viene haciendo desde que se inaugurara como centro expositivo y escénico en febrero de 2011, tras ocho años de obras de rehabilitación y ocho millones de euros invertidos. Aquella gesta patrimonial supuso la apertura al público de un 30% del conjunto conventual, que cuenta con 9.737 metros cuadrados construidos, en una parcela de 7.757 metros, con 3.805 de espacios libres. Vista exterior en la que se identifica perfectamente el muro de la antigua torre sur delPalacio de DonFadrique.En las intervenciones de la pasada década se estudió la construcción y ahora se prevé reconstruir el remate del torreón y conseguir que sea apreciable como elemento independiente. Vista exterior en la que se identifica perfectamente el muro de la antigua torre sur delPalacio de DonFadrique.En las intervenciones de la pasada década se estudió la construcción y ahora se prevé reconstruir el remate del torreón y conseguir que sea apreciable como elemento independiente. Aquel proceso de restauración lo llevó a cabo el anterior equipo de gobierno, que dejó el centro inaugurado y en marcha. El actual Ejecutivo municipal se ha encargado de dotar de actividades de primer nivel a este espacio, si bien, debido a las limitaciones presupuestarias, no ha podido volver a intervenir en el edificio en estos tres años. Hasta ahora. El Instituto de la Cultura y las Artes de Sevilla (ICAS) sacó a concurso el pasado 7 de agosto la contratación de las obras de rehabilitación del refectorio alto, el ala sur del claustro alto y las crujías suroeste del claustro del convento. Con un presupuesto de casi un millón de euros –814.468,47 euros más 171.038,38 de IVA–, estos trabajos recuperarán apenas 785 metros cuadrados más (un 7% del total), repartidos en tres plantas, pero harán emerger una de las zonas más valiosas del edificio, la que oculta los pocos restos de la herencia arquitectónica del infante Don Fadrique. Las dependencias que se intervendrán, ubicadas en el sector suroeste del claustro, constituían en el período conventual la zona del noviciado. Aquí se encontraban también los lavaderos, el patio del tendedero y el claustrillo o patio del noviciado, así como la Puerta Reglar, que era el inicio de la clausura. Es una de las zonas más antiguas del convento, ya que gran parte de sus muros formaban parte del Palacio de Don Fadrique, y es el área donde, con las excavaciones y estudios realizados en las distintas campañas arqueológicas llevadas entre 2002 y 2010, se han encontrado restos incluso de época almohade, como la gran alberca y su noria, que aparecieron en el antiguo claustro de las novicias. Aspecto del antiguo claustro del noviciado, con algunas construcciones añadidas después de su edificación. Se percibe que el forjado de madera está muy deteriorado por el ataque de xilófagos y la pudrición blanca. El proyecto contempla la recuperación integral de esta zona, así como el mantenimiento de las partes originales y la limpieza de elementos. Aspecto del antiguo claustro del noviciado, con algunas construcciones añadidas después de su edificación. Se percibe que el forjado de madera está muy deteriorado por el ataque de xilófagos y la pudrición blanca. El proyecto contempla la recuperación integral de esta zona, así como el mantenimiento de las partes originales y la limpieza de elementos. El plazo para presentar ofertas a este concurso concluyó ayer, ya que el Ayuntamiento ha escogido la tramitación de urgencia para este proyecto. El periodo de ejecución de la obra es de ocho meses, por lo que de adjudicarse en septiembre u octubre, estaría lista antes de mayo de 2015, lo que permitiría al alcalde, Juan Ignacio Zoido, dar continuidad en este mandato a la empresa iniciada por su predecesor, Alfredo Sánchez Monteseirín. Las obras previstas contemplan, por un lado, la rehabilitación integral del refectorio alto, del deambulatorio sur del claustro alto y de la primera crujía de la zona suroeste del claustro en las tres plantas, así como la consolidación estructural de la segunda crujía de la zona suroeste de la galería que rodea el patio principal del convento. Además, con esta intervención se pretende poner en uso el antiguo comedor de las monjas como sala de exposiciones y conciertos, para lo cual el proyecto arquitectónico, elaborado por técnicos de la Gerencia de Urbanismo, prevé recuperar el acceso histórico a estas dependencias, tanto desde la planta baja como desde la alta del claustro. Para crear una estancia expositiva, se instalará un sistema de climatización, electricidad e iluminación, para acodicionar tanto la sala como las zonas de entrada. Las paredes originales se ocultarán con paneles de yeso sobre estructura de perfiles de acero galvanizado, a fin de facilitar su uso en futuras muestras. Pero sin lugar a dudas, una de las intervenciones más llamativas es la dirigida a recuperar la cubierta de la antigua torre sur del Palacio de Don Fadrique, integrado en el actual convento. Teniendo en cuenta que la parte superior de este antiguo torreón está totalmente perdida y se desconoce cómo estaba rematado, se identificarán los antiguos muros del palacio gótico que la conformaban y se rematarán con nuevos ladrillos, que quedarán diferenciados totalmente de los originales. Sobre este remonte, y hasta llegar a una altura adecuada que resuelva el encuentro con las edificaciones colindantes, se ejecutará un forjado plano de vigas y tablazón de madera, que recuperará el interior de esta estancia e independizará, de forma parcial, el volumen de la torre. A base de un tratamiento lumínico especial, se potenciará el valor histórico de estos muros medievales. Interior del RefectorioAlto, que será destinado a la creación de una nueva sala de exposiciones y representaciones escénicas. Su estructura está consolidada, pero carece de revestimientos y solería. Interior del RefectorioAlto, que será destinado a la creación de una nueva sala de exposiciones y representaciones escénicas. Su estructura está consolidada, pero carece de revestimientos y solería. En cuanto al claustro, se decaparán sus muros para recuperar las pinturas murales y los restos de estucos originales, como se hizo en la fase ya recuperada. Además, se repararán las carpinterías de los altares. En la planta primera de la crujía con fachada al claustro se restaurarán las yeserías, se ejecutará un revestimiento de los muros a base de mortero de cal y se instalará un mecanismo de iluminación y climatización. En la planta segunda se prevé una dependencia de uso administrativo, para la que se ejecutará una nueva escalera de un solo tramo. El proyecto prevé además abrir los huecos actualmente cerrados en la fachada norte del claustro, colocando nuevas carpinterías, y reorganizar los del lado sur. Las cubiertas también serán objeto de restauración, sustituyendo las piezas que estén rotas o desplazadas y aplicando una limpieza y un tratamiento herbicida. En el patio que comunica el claustro con las antiguas cocinas se ejecutará una estructura provisional para dotar a la sala alta del refectorio de una salida de emergencia y de un montacargas. El proyecto incluye también actuaciones para continuar la restauración en futuras fases, aunque no establece ni fechas ni presupuestos. Forjado de madera con policromías muy afectado por hongos de pudrición blanca.La intervención plantea su recuperación, siguiendo el método empleado durante la última rehabilitación. Forjado de madera con policromías muy afectado por hongos de pudrición blanca.La intervención plantea su recuperación, siguiendo el método empleado durante la última rehabilitación.

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