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Cultura

Se armó el Mesías

Concierto participativo de la Obra Social La Caixa. Fecha: Jueves 19 de diciembre de 2013. Lugar: Teatro de la Maestranza. Real Orquesta Sinfónica de Sevilla. Philip Pickett, director. Joanne Lunn, soprano; Clare Wilkinson, contralto; Robert Sellier, tenor; Roderick Williams, bajo. New London Consort y coros participantes. Programa: El Mesías de Händel.

el 20 dic 2013 / 14:47 h.

La de ayer fue una noche de vértigo en la ciudad. A diversos estrenos teatrales y circenses hubo que añadir el habitual concierto navideño de Artefactum en Cajasol, uno muy atractivo de Raquel Andueza en la Caridad y a pocos metros el ya tradicional Mesías participativo de Händel, que a estas alturas es como el turrón, que vuelve siempre a casa por Navidad. Y bienvenido sea, porque así servido puede que hayamos disfrutado del mejor al menos de los últimos años, y eso que Helmuth Rillling y Robert King pusieron el listón bien alto. Philip Pickett trajo a Sevilla un Mesías tan bien articulado y organizado que bien podríamos decir, parafraseando el film de Paco Martínez Soria, que lo armó. La Sinfónica, que sólo una semana antes se enfrentaba a Enrico Onofri, otro adalid de la interpretación con rigor histórico, supo adaptarse a las directrices de una batuta que demandó tempi rápidos y acordes breves, secos y cortantes. Su entusiasmo sobre el podio contagió a músicos, solistas y coros, prácticamente los mismos del año pasado: Asociación Musical de Sevilla, An Die Musik, Ateneo de Sevilla, Universidad de Huelva, Manuel de Falla, y orfeones Portuense y Virgen de la Escalera, a los que se unió la Camerata Vocal Concertante de Huelva. Pickett se acompañó además del estupendo New London Consort que él mismo fundó a mediados de los 80. Mayoritariamente masculino, exhibió elegancia, color y un especial refinamiento y contención. Aunque a veces sonaran descompasados, los coros participantes hicieron un trabajo ejemplar, potenciando el carácter místico y espectacular de la obra. Más de uno y una no pudimos contener las lágrimas ante tanta explosión de emoción y belleza. A diferencia del año pasado, nos encantaron las voces solistas. La voz serena, cálida y amable del tenor Robert Sellier desde el Comfort ye inicial, la rotundidad y la seguridad de Roderick Williams en Why Do the Nations con soberbio acompañamiento agitato de la orquesta, la voz pequeña pero suave y encantadora de Clare Wilkinson, y sobre todo la expresividad y el entusiasmo de Joanne Lunn y su hermosísima y generosa voz. Alejandro Casal se afianzó una edición más como imprescindible organista, una semana después de que sus compañeros de la Barroca ofrecieran otro Mesías participativo en el Auditorio Nacional, y de nuevo nos encandiló Nuria Leyva a la trompeta.

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