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'Si votamos y nos ven la tinta en los dedos tendremos problemas'

Las elecciones presidenciales que se celebrarán el jueves en Afganistán están en peligro. Los talibanes han amenazado con boicotear los comicios, además de haber advertido a los ciudadanos de que les cortarán los dedos si acuden a las urnas a votar.

el 16 sep 2009 / 07:20 h.

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Las elecciones presidenciales que se celebrarán el jueves en Afganistán están en peligro. Los talibanes han amenazado con boicotear los comicios, además de haber advertido a los ciudadanos de que les cortarán los dedos si acuden a las urnas a votar.

Ante este panorama los ciudadanos tienen miedo de acudir a las urnas. "Los talibanes nos han advertido de que si votamos y encuentran a gente con tinta en el dedo tendremos problemas", confesó a Efe por teléfono un líder tribal del distrito helmandí de Marja, de nombre Sultán. Los afganos están obligados a dejar la huella dactilar al acudir a las urnas para evitar fraudes, pero la tinta usada impregna el dedo durante tres días. "Nuestro consejo de notables ha preguntado a la Comisión Electoral afgana si era posible votar sin que quedara tinta en los dedos, pero no aceptó", explicó Sultán, quien dijo que "muchos lugares están bajo influencia talibán" en la provincia de Helmand, por lo que la insurgencia puede cumplir sus amenazas.

Consultado por Efe, el portavoz de la Comisión Electoral, Noor Mohammad Noor, explicó que la toma de huellas dactilares es inevitable porque está pensada para evitar la duplicación de votos. "Las fuerzas de seguridad nos han asegurado que ofrecerán la seguridad suficiente para que la gente vote", declaró.

Pero otra fuente de la Comisión Electoral expresó a Efe sus temores de que muchos de los 220 centros electorales de Helmand permanecerán cerrados o prácticamente vacíos de votantes.

A pesar de estas amenazas, los candidatos siguen haciendo campaña electoral. Ayer miles de afganos marcharon hasta el estadio de Kabul para dar su apoyo al principal candidato opositor, Abdulá Abdul.

Las elecciones, en las que parte como favorito el actual presidente, Hamid Karzai, se celebrarán en un clima de completa incertidumbre por las amenazas de los insurgentes talibanes, que las calificaron de "propaganda" norteamericana en un comunicado colgado en internet. Los talibanes negaron que hayan alcanzado pacto alguno para permitir el proceso -las autoridades habían anunciado uno en julio en la occidental Bagdhis- y aseguraron que "la mayoría de Afganistán" está bajo control suyo, por lo que "no hay posibilidad de celebrar elecciones", dijeron, "salvo en unas pocas ciudades y centros provinciales".

Pese a la amenaza integrista, miles de personas con gorras y banderas celestes acudieron ayer al estadio de la ciudad para arropar a Abdulá, un odontólogo y ex ministro de Exteriores al que las encuestas sitúan como principal rival de Karzai. El propio candidato llegó hasta el estrado entre empellones y arrastrado por una horda de seguidores que su guardia privada apenas pudo contener, hasta el punto de que varias personas sufrieron contusiones.

Por su parte, el presidente de EEUU, Barack Obama, alertó de que la guerra contra los insurgentes talibanes no será "rápida" ni "fácil", pero insistió en que la victoria resulta fundamental para la seguridad estadounidense. "La insurgencia en Afganistán no ocurrió de la noche a la mañana y no la derrotaremos de un día para otro", afirmó Obama.

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