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Sicab con los niños

Que tiemblen los perros porque los caballos se están convirtiendo en los mejores amigos de los más pequeños. En Fibes, donde se celebra el Salón Internacional del Caballo, reina la inocencia más pura de todas.

el 26 nov 2009 / 22:21 h.

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Dicen que el perro es el mejor amigo del hombre, y a juzgar por lo que se está viendo estos días por las callejuelas del Salón Internacional del Caballo (Sicab), muchos dirían que los equinos les han quitado el puesto a los sabuesos y se han convertido en el compañero ideal para los más pequeños. Los niños, no todos pero sí una gran mayoría, demuestran no tenerle ningún miedo al caballo: se acercan con decisión, los acarician, e incluso les hablan.

"Es la primera vez que toco a uno, pero no tengo miedo, tiene cara de bueno", comentaba entusiasmado Miguel Ángel Martín, de tan sólo 7 años, mientras no separaba su pequeña mano de la cara de un pura raza blanco. Él es uno de los niños que están asistiendo esta semana al Palacio de Congresos y Exposiciones (Fibes) junto a sus compañeros y profesores para aprender de su tierra en primera persona. Los colegios Antonio Rodríguez Almodóvar, Ruemy, y María Auxiliadora son sólo algunos de los muchos que han pasado ya por las instalaciones, aunque lo cierto es que, lejos de ser una feria para adultos serios hablando de cosas serias, Sicab se llena a diario de juventud e inocencia.

Si los mayores disfrutan como niños viendo los espectáculos que se organizan a diario -hoy la cita es a las 20.00- imagínense los más pequeños. Pese a que les es difícil guardar el silencio que requieren algunas actuaciones, como la de los Caballos en libertad, y reciben alguna que otra reprimenda de sus profesores o padres, se lo pasan, nunca mejor dicho, como enanos. Una vez concluido el show, se van corriendo a ver a los caballos de cerca (en el Pabellón I), aunque por diminutas que sean sus glándulas pituitarias, el fuerte olor que desprenden los equinos no pasa desapercibido para ellos: "¿A qué huele aquí?", exclamaba María Trigueros, de 13 años. Aseguran que lo que hay en el Pabellón II, las tiendas y puestecitos, "no nos interesa demasiado".

Entre semana no todos tienen tiempo para hacer lo que les apetece, pero si algo bueno tiene el fin de semana, o lo mejor por qué no decirlo, es que no hay que trabajar. Así que aproveche esas horas de vacío laboral, coja a los niños de la mano, y vaya a Fibes a ser testigo de lo que tienen preparado los del Sicab para los últimos días de esta XIX edición.

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