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Sin combustible en la sala de máquinas en días clave

La mala fortuna y las numerosas citas del Sevilla han hecho que en la última semana su plantilla haya perdido efectivos importantes. Jugadores como Reyes o Krychowiak, bajas para la vuelta copera

el 27 ene 2015 / 01:25 h.

La temida cuesta de enero está a punto de llegar a su fin, aunque su coste en la plantilla del Sevilla ha sido demasiado alto. Un mes en el que el equipo de Unai no ha descansado y donde, finalmente, el excelente caminar por la temporada se ha visto empañado con dos derrotas en tres días. Y esto no se detiene aquí. Esta será la semana del Espanyol, con dos duelos en el Ramón Sánchez-Pizjuán en sólo cuatro días. El primero (y el más importante) servirá para dilucidar qué club accede a las semifinales de Copa; el otro, una nueva jornada de la segunda vuelta del campeonato liguero. ReyesPara todos estos compromisos, el entrenador del Sevilla ha ido perdiendo efectivos por el camino. El primero en caerse fue José Antonio Reyes, al que su cambio en el descanso en la ida copera no se debió a un movimiento táctico del técnico, como en un principio había parecido. El utrerano padece una “rotura miofascial en el semitendinoso izquierdo” y deberá estar alrededor de tres semanas de baja. Su ausencia ya se notó en Mestalla, donde un Sevilla con personalidad, cayó a manos de un Valencia con al aire a favor. No obstante, el equipo estuvo espeso en ataque y sin frescura de ideas a la hora de crear peligro, pese a las numerosas veces que gente como Deulofeu entró en el área con el balón controlado. Ahí se echó de menos a un Reyes que se había convertido en el faro del ataque nervionense. Su baja hasta, por el momento, mediados de febrero deja el ataque sin ese hombre que encuentre los huecos en las defensas rivales. No es el único que se encuentra a día de hoy en la enfermería. El otro futbolista, fundamental para Emery, que se perderá la cita del jueves es Krychowiak. El polaco se retiró del encuentro en Valencia con el tobillo muy hinchado. Se temía lo peor, pues podría tratarse de una lesión de ligamentos, lo que hubiese complicado aún más el maltrecho centro del campo del Sevilla. El polaco, para tranquilidad de los aficionados sevillistas, lanzó en las redes sociales un mensaje tranquilizador, incluso insinuando que iba a intentar aparecer el jueves. “La lesión no ha sido grave, sin embargo el tobillo está hinchado. Lucho para volver ante el Espanyol, aunque me doy cuenta que va a ser difícil”. No es que sea complicado. Médicamente el jugador no puede actuar en Copa y probablemente también se pierda el choque de Liga. Hay que tener precaución en dolencias de este estilo. Los galenos nervionenses ya conocen el carácter de Krychowiak, aunque no arriesgarán con su salud. mbia-sevillaCon este panorama por delante, y contando que jugadores como Cristóforo (lesionado) y Mbia (en la Copa de África) no pueden aportar en estos momentos, Emery se encuentra con la sala de máquinas sin combustible. A día de hoy sólo tiene a Vicente Iborra como mediocentro puro, teniendo en cuenta que Banega actúa por delante de la pareja de centrocampistas y Carriço sólo ha disputado esta temporada 45 minutos (Almería) en esa posición. Grave problema de cara al jueves que el preparador vasco deberá resolver con alguna de las tres variantes que posee. Compañero de Iborra Después del experimento fallido de Cornellá con Coke de mediocentro,  Unai tiene claro que necesitan otro tipo de jugador para encarar la vuelta copera. El Sevilla saldrá a remontar un resultado adverso y concederá espacios a su espalda, por lo que los guardianes de los pasillos de seguridad deberán estar muy atentos para que no llegue la sentencia en modo de contragolpe. Por lo tanto, a Emery le quedan dos opciones: la primera sería colocar a Carriço en el doble pivote junto a Iborra y con Banega en la posición de mediapunta. Se vería como un sistema conservador, pero el entrenador no es partidario de salir a lo loco; la segunda sería colocar al argentino en el medio y desatar la furia ofensiva. Las dudas de Unai.

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