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«Todavía no me creo lo que ha pasado en mi casa»

La madre del joven estaba ayer en el piso de la calle Mirlo. La pareja comenzó la relación hace un año.

el 30 abr 2010 / 19:39 h.

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El bajo izquierda del número 33 de la calle Mirlo, esquina con Flamenco, estaba ayer totalmente cerrado, con las persianas hasta abajo. Ni en la puerta ni en la entrada del bloque había rastro alguno del brutal crimen que la noche antes había ocurrido allí, ni siquiera había precinto policial.

En la puerta del bloque, un cristal roto era el único signo de violencia, aunque nada tenía que ver con el crimen. "Eso lo hizo El Loco, pero otro día", asegura un vecino. Aunque parecía que en el interior del bajo no había nadie, la puerta blanca se abría cada vez que algún periodista llamaba para ver si había alguien dentro. En su interior estaba Carmen C. F., prácticamente a oscuras. "Todavía no me creo lo que ha pasado en mi casa", aseguraba con aire cansado. Sólo abrió una pequeña rendija por la que, en cambio, se acertaba a ver el único rastro del crimen: una sábana blanca tirada en el suelo del vestíbulo, donde, al parecer, cayó Paul tras ser apuñalado.

"No sé nada. Mira cómo está todo esto", decía mientras apuntaba con una mano hacia la sábana. "Estoy esperando a que venga mi hija para que me ayude a poner orden". Era lo poco que esta mujer acertó a decir a la prensa. "¿Cómo quieres que me sienta con lo que ha pasado?", le recriminó a los periodistas congregados ante su puerta.

Según sus vecinos, Carmen llevaba "unos ocho o diez años viviendo en el barrio" y hacía algo más de un año que comenzó la relación con Paul Vulpe George, un hombre menor que ella. Aunque Carmen tiene tres hijos, dos chicos y una chica, en el domicilio vivía la pareja con uno de ellos. Los que la conocían decían ayer que ella "estaba muy enamorada del rumano", pese a que la relación con su hijo no era nada fácil. Las discusiones eran habituales, pero todos afirmaban ayer que su pareja nunca la había agredido. La Policía ha tenido que acudir en varias ocasiones, "pero siempre por discusiones entre su hijo y su pareja, a la que le ha pegado otras veces".

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