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Economía

Un ‘electroshock’ de inversión para resucitar la economía

El eurodiputado y miembro de la Comisión de Empleo, Javier López Fernández, insta a recuperar la idea de una Europa solidaria y advierte de que en este momento “se la juega” . (FOTOGALERÍA)

el 28 nov 2014 / 01:05 h.

Javier López Fernández, miembro de la Comisión de Empleo, durante la cena en el hotel Meliá Colón, junto a David López y Antonio Morera Vallejo. / Foto: Carlos Hernández Javier López Fernández, miembro de la Comisión de Empleo, durante la cena en el hotel Meliá Colón, junto a David López y Antonio Morera Vallejo. / Foto: Carlos Hernández (FOTOGALERÍA) En puertas de una tercera recesión, a Europa no le ha quedado más remedio que dar un giro de 180 grados a sus políticas y cambiar la austeridad por la inversión. Se trata de un electroshock -que pretende alcanzar los 300.000 millones de euros y conocido como Plan Juncker- con el que la Comisión va a intentar hacer revivir a un paciente, Europa, cuya economía y ciudadanos sufren los efectos de más de un lustro de crisis económica y que vive el momento histórico de mayor trascendencia. Se la juega. Así lo puso de manifiesto ayer Javier López Fernández, eurodiputado y miembro de la Comisión de Empleo y Asuntos Sociales durante su intervención en el foro Hablemos de Europa, organizado por El Correo de Andalucía con la colaboración de BDO en el hotel Meliá Colón, en el que reconoció los errores cometidos por las políticas europeas, entre ellos, centrarse solo en reducir y controlar el déficit público y la consolidación fiscal. Un fallo a la hora de recetar que ahora ha puesto a Europa en cuestión por haber dejado de lado a las personas. Desde verano, la situación se ha invertido y se han promovido medidas de estímulo para tratar de reactivar la economía europea, cuya salud depende mucho del resto de socios, que son además, sus principales clientes. La fórmula de Jean Claude Juncker, de promover 60.000 millones públicos y conseguir animar a la iniciativa privada para elevar esa cifra hasta los 300.000, genera dudas, indicó López, quien reclamó “que se hagan inversiones inteligentes y no se emplee en construir más AVE en España”. No menos importante que la reactivación económica es, reflexionó, “recuperar la idea de Europa”, tan cuestionada con la proliferación de movimientos políticos y sociales críticos, sobre todo en los países del Sur, Grecia, Italia y España, que coinciden con los que más duramente han sufrido las consecuencias de la crisis. Y más, dijo, cuando España “siempre ha sido un país europeísta, basado en el criterio de la solidaridad”. Pero la “desastrosa” gestión europea está carcomiendo las instituciones, no solo a nivel europeo, en lo que interpretó como “fenómenos electorales que surgen como una enmienda a la totalidad del sistema”. “Se necesitan políticas solidarias para recuperar la idea de Europa”. El problema del paro, que en España alcanza una tasa del 25 por ciento, centró parte de su alocución, en la que cuestionó que, en el marco del Plan de Empleo Juvenil, del que España recibirá 1.500 millones, se haya elegido la vía de las deducciones para animar la contratación de jóvenes. “Se ha demostrado que eso no funciona”, zanjó. Defendió la movilidad, pero sin que sea una “obligación generacional”. “Hace diez años ningún universitario podía pensar siquiera estar en el paro, y hoy día es todo lo contrario”, lamentó. Consideró asimismo que con una estructura fiscal más equilibrada, sin tanto peso sobre la espalda del trabajador, y una bajada de cuotas, se incentivaría la contratación, porque “los empresarios solo contratan cuando hay demanda”. Ésa, dijo, es la primera crisis que hay que arreglar. Aun así, el paro es un problema estructural que viene de lejos y que se podría aliviar si se mejora -recetó- la formación técnica de los universitarios y se conecta mejor el mundo formativo con el de la empresa.

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