domingo, 16 diciembre 2018
16:28
, última actualización
Cofradías

Un ensayo que se repite 52 años después

El Silencio ya probó en 1963 si su palio superaba la parte estrecha de la calle Daoiz.

el 01 mar 2015 / 12:00 h.

TAGS:

Por muchos acuerdos y avances que se logren en la Semana Santa de Sevilla, algunos aspectos continúan sin solución varias décadas después. La Madrugada, una de las jornadas más encorsetadas de la Semana Santa, anda revolucionada buscando una solución que satisfaga a las seis corporaciones para que todas puedan realizar una estación de penitencia más cómodas y con menos agobios. Con la intención de mostrar su buena voluntad por si fuera necesario un cambio de itinerario, El Silencio probará mañana lunes si su paso de palio cabe por la estrechez de la calle Daoiz. Por ahí no volvería a su templo por Javier Lasso de la Vega –donde llega al cruce con Trajano con el palio de la Macarena pasando– y podría cumplir el plan B que ahora mismo tiene sobre la mesa el Consejo de Cofradías. El plan A se descartó tras la dimisión del delegado de la jornada, Francisco Vázquez Perea. Imagen PRUEBA PASO PALIO C-DAOIZ-07-03-1963 (16767286) El paso de palio tuvo problemas para superar la parte estrecha de Daoiz / J.D-R. Pero el ensayo de este lunes no será la primera vez que lo realice la cofradía de la calle Alfonso XII. Ya en el año 1963, la junta de gobierno decidió llevar el palio montado a la calle Daoiz para ver si cabía y así buscar una solución al parón de más de una hora que sufría el cortejo en la calle Cuna porque debía esperar que pasara completamente la hermandad de Los Gitanos. Según recoge el libro oficial de anales de la Primitiva, la prueba tuvo lugar el 7 de marzo y antes de realizarla el Ayuntamiento «había procedido al levantado del acerado y había hecho el rebaje del muro de la parroquia de San Andrés». A las doce en punto, y bajo las órdenes del capataz Antonio Rechi salió el paso de palio de su capilla de la actual calle El Silencio. La prueba se hizo con el palio montado. / J.D-R. La prueba se hizo con el palio montado. / J.D-R. Aunque era de madrugada y no se había dado publicidad alguna a la prueba, una buena multitud de curiosos esperaba en la parroquia de San Andrés para conocer de primera mano si el palio de la Virgen de la Concepción cabía por la estrecha calle. El resultado fue positivo aunque el cronista de la hermandad destacaba textualmente en los libros de historia:«Las obras realizadas y la pericia del capataz lograron aunque muy justo, que el palio salvase las dificultades de lo angosto por la calle Daoiz». Aún así, como demuestran las imágenes, los costaleros, y fundamentalmente aquellos del costero derecho, debieron hacer un enorme esfuerzo aquella noche. Tras esta prueba, en principio, estaba previsto que la hermandad volviera esa Semana Santa por ahí pero, de forma inesperada, del templo de San Antonio Abad cayeron unos trozos de la techumbre poco tiempo después y la corporación tuvo que trasladarse de urgencia al cercano templo de la Anunciación, desde donde realizó ese año su estación de penitencia a la Catedral sevillana. La idea de regresar por Daoiz atendía al parón que por entonces Los Gitanos provocaba al Silencio en la calle Cuna. Para evitarlo, la Madre y Maestra había probado ya en dos ocasiones (1975 y 1976) regresar a su templo por el Arenal pero como la cruz de Jesús Nazareno no cabe por el Arco del Postigo, el cortejo debía llegar a Arfe por Santander y Temprado y siempre dejando que pasara delante el Gran Poder. El primer año no fue demasiado mal la prueba, pero tampoco bien. El problema ocurrió en 1976. El Señor del Gran Poder sufrió un problema en una de sus manos –tuvo que ser sujetada con unas vendas– y El Silencio sufrió un parón que quienes iban en el cortejo todavía califican de «interminable». Para el siguiente año, y los sucesivos, El Silencio y Los Gitanos acordaron que los de Alfonso XIIpasarían por Orfila antes que Los Gitanos pero con el compromiso de llegar a su templo por las calles Daoiz y San Miguel dejando así vía libre para que el cortejo que venía desde la parroquia de San Román pudiera bajar por Javier Lasso de la Vega. Y por ahí regresó el Silencio hasta 1981. No fue hasta 1982 cuando de nuevo optó por volver por la calle Javier Lasso de la Vega, como hizo al menos hasta 2014. Aunque la prueba se hizo de madrugada, muchos cofrades quisieron estar presentes. / J.D-R. Aunque la prueba se hizo de madrugada, muchos cofrades quisieron estar presentes. / J.D-R.

  • 1