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Un relevo sin fisuras para el PSOE sevillano

Los socialistas sevillanos quieren designar al sustituto de Susana Díaz el 29-30 de noviembre. Verónica Pérez, la mejor posicionada para asumir las riendas de la dirección provincial.

el 10 oct 2013 / 07:00 h.

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El PSOE sevillano ha sabido reponerse de sus heridas y de esa tormenta política que estuvo a un tris de acabar con los cimientos de la agrupación socialista más poderosa del país. La abrupta dimisión de José Antonio Viera, los 5 meses de comisión gestora con Manuel Gracia al frente y las guerras cainitas entre congresos culminadas con el pulso de oficialistas y críticos por la dirección provincial se ven ahora como un mal sueño, aunque haya pasado apenas año y medio. Será, tal vez, a esa capacidad que, según enarbola la propia militancia, tienen los socialistas sevillanos para tensar y destensar la cuerda en sus diferentes procesos orgánicos. Sevilla 14 07 2012 Congreso Provincial del Psoe FOTO:J.M.PAISANOLa elección de Susana Díaz al frente del PSOE de Sevilla cerró ese capítulo el 14 de julio de 2012 y, desde ese instante, la agrupación es una balsa de aceite. Hasta hay nuevos aliados a la causa –alcaldes, antaño críticos, como los de La Rinconada, Coria y Alcalá–. Una calma que la Ejecutiva Provincial no quiere que se vea perturbada por la marcha de su lideresa, que asumirá el fin de semana del 23-24 de noviembre la Secretaría General del PSOE andaluz tras la renuncia al cargo de José Antonio Griñán. La dirección provincial tiene marcado que, ante todo, el relevo, más allá de las quinielas de candidatos, debe ser tranquilo. Y, para ello, hace falta consenso y rápido. La maquinaria arrancará, de hecho, mañana a las 13.00 horas, cuando la Ejecutiva Provincial está convocada para fijar una fecha para el congreso extraordinario que formalizará el cambio en la dirección. Una cita que, según las fuentes consultadas, no se hará demorar. Es más, apuntan a que será el último fin de semana de noviembre, siete días después que se escenifique el relevo en el PSOE andaluz. Con el calendario establecido, el reto está en saber controlar toda tensión interna. Desde San Vicente tienen claro que después de apaciguar la división interna en enclaves como Cádiz o Jaén, no sería lo más aconsejado que se reaviven los enfrentamientos en Sevilla por ocupar un puesto. De momento, no se contempla, a priori –nunca se puede descartar– que el sector crítico presente batalla y, por tanto, candidato. Su cuota de poder se ha visto mermada en la provincia, con el único frente de Dos Hermanas; y menos en la capital, donde sí hay una base crítica consolidada. Pero donde está la madre del cordero es en la elección del candidato. Ahí se quiere hilar fino. El presidente del PSOE de Sevilla, Fernando Rodríguez Villalobos, apuntó hace casi un mes que había una terna de nueve aspirantes cualificados para suceder a Susana Díaz. Ese abanico se ha visto sensiblemente reducido a apenas tres o cuatro. La parlamentaria y sanjuanera Verónica Pérez, compañera de Díaz desde su etapa de Juventudes, es la que tiene, a priori, más papeletas. Es conocedora de las entrañas del PSOE y encarna a la perfección ese cambio generacional. Sin embargo, no es la única opción. El propio Villalobos se ofreció para ser el líder de transición, aunque no hará ruido. Si el partido no lo quiere en ese puesto, no se opondrá y dará un paso atrás. También suena como aspirante el número 2 del PSOE sevillano, Carmelo Gómez, e incluso el delegado del Gobierno de la Junta en Sevilla, Javier Fernández, aunque este último con menos fuerza. El portavoz socialista en el Consistorio, Juan Espadas, no entra en las quinielas, aunque sí se perfila para ganar peso orgánico en la dirección provincial. Una maniobra que, además, le sirve de impulso para sus deseos de ser el candidato del PSOE a la Alcaldía de Sevilla para mayo de 2015, previo paso por Primarias. Pero, antes de señalar a un aspirante –que luego deberá ser refrendado por el congreso de finales del próximo mes–, la Ejecutiva Provincial tiene que preparar un trabajo de campo previo. No quiere que nada quede al azar y, por tanto, a la posibilidad de movimientos que desestabilicen el partido ahora que está, al menos, asentado. Para ello, pretenden sondear a alcaldes y secretarios generales de las agrupaciones para ver cuál es su candidato ideal. De ahí extraerán el aspirante de la dirección provincial que, como no, antes deberá pasar por un último filtro: el aval de Susana Díaz.

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