miércoles, 23 enero 2019
23:46
, última actualización
Cultura

Una deliciosa irreverencia

Crítica de teatro: El Eunuco **** Intérpretes: Anabel Alonso, Marta Fernández Muro, Jorge Calvo, Antonio Pagudo, Pepón Nieto, Jordi Vidal, María Ordóñez, Alejo Sauras, Eduardo Mayo.

el 13 dic 2014 / 12:47 h.

TAGS:

Lugar: Lope de Vega, 12 de diciembre Obra: El Eunuco Texto: Jordi Sánchez y Pep Antón Gómez Dirección: Pep Antón Gómez Composición Musical: Asier Etxeandia y Tao Gutiérrez Coreografía: Chevi Muraday Intérpretes: Anabel Alonso, Marta Fernández Muro, Jorge Calvo, Antonio Pagudo, Pepón Nieto, Jordi Vidal, María Ordóñez, Alejo Sauras, Eduardo Mayo Calificación: Cuatro estrellas Montar una comedia clásica es todo un reto. No es fácil hace reír con los chistes de hace dos mil años. Sin embargo,  con esta nueva versión de la obra homónima de Terencio, a caballo entre la revista y el teatro contemporáneo, Jordi Sánchez y Pep Antón Gómez se han garantizado la risa del respetable Y es que, a pesar del respeto que ambos autores manifiestan por el texto clásico, se trata de una versión más que libre, una deliciosa irreverencia cuyo resultado es una hilarante comedia que no tiene otro objetivo que el de divertir al espectador y provocar la carcajada colectiva en el patio de butacas. Pero bajo su aparente sencillez, la dramaturgia elabora un complejo juego de interacción entre el lenguaje clásico y el contemporáneo que lleva a los personajes al borde del histrionismo, aunque sin renunciar a dotarlos de un carácter entrañable que rebosa picardía y frescura. La puesta en escena se decanta por un entramado formal plenamente contemporáneo. El espacio escénico se sirve de una escenografía tan funcional como dinámica. El vestuario sitúa la obra en un tiempo pasado, aunque un tanto indefinido, mientras que la música se adentra de lleno en el género de la revista con una serie de canciones que los personajes asumen porque sí, sin más justificación que la de aligerar la comedia. Pero lejos de resultar un elemento discordante, lo cierto es que los números musicales consiguen avivar el ritmo y dotan a la puesta en escena de una espectacularidad que suple la simplicidad de la historia, que al fin y al cabo no pasa de ser una comedia de enredos bastante inocente, a pesar de sus guiños picantes. En ese sentido cabe destacar la maestría, el dominio y la versatilidad de los intérpretes, quienes no sólo nos brindan una actuación rica en matices y vis cómica, sino que también nos sorprenden con una soberbia interpretación de los números musicales. Se trata de un reparto cuajado de talento y frescura, un lujo actoral coronado por Pepón Nieto, quien con esta obra se confirma como un cómico genial, un actor tocado por la mano de los dioses.

  • 1