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Cultura

Vamos a contar mentiras

Cabe destacar la maestría con la que las dos actrices y los dos actores abordan sus papeles, teniendo en cuenta que no llegan a perfilar a un personaje concreto.

el 17 oct 2014 / 11:16 h.

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'Kathie y el hipopótamo' ** Lugar: Teatro Lope de Vega, 16 de octubre Obra: Kathie y el hipopótamo Autor: Mario Vargas Llosa Dirección: Magüi Mira Intérpretes: Ana Belén, Ernesto Arias, Jorge Basanta, Eva Rufo y David San José Título de la Crítica: Vamos a contar mentiras La década de los 60 del pasado siglo estuvo marcada por la euforia revolucionaria y los ideales de izquierda. Pero muy pronto las izquierdas se ahogaron en un mar de contradicciones y consignas vacías. Es lo que parece querer transmitir Vargas Llosa con esta obra, que aunque no lo parezca nace con vocación contestataria. Para entenderlo hay que tener en cuenta que fue escrita a principios de los años 80. En aquella época todavía no había caído el telón de acero y la mayoría de los intelectuales hispanoamericanos se decantaban por una ideología de izquierdas que defendía la lucha obrera en contra de la burguesía y la sociedad de consumo. Sin embargo, con este texto Vargas Llosa se atreve a igualar la vacuidad del burgués con la del intelectual revolucionario, impregnando a ambos de mediocridad. Al final, tanto unos como otros se dejan dominar por el deseo y el impulso sexual. Desde luego no dudamos que eso en su momento fuera toda una provocación, pero a estas alturas resulta tan anacrónico como falto de interés. No obstante, como no podía ser menos tratándose de este autor, el texto tiene el valor de la complejidad de su estructura, donde las coordenadas espaciotemporales se mezclan hasta determinar una atmósfera de juego que desemboca en la mentira. Ana Belén interpreta a Kathie, una burguesa limeña que huye del aburrimiento escribiendo un libro de viajes, y para ello contrata a lo que en el argot literario se denomina como “un negro”. Pero al hilo de su colaboración ambos van desgranando partes de su pasado. Para ello Vargas Llosa se sirve de los personajes del marido de Kathie y la esposa del negro. Entre los cuatros dejan vislumbrar una vida repleta de frivolidad y mediocridad. Aunque ninguno es lo que parece. En ese sentido cabe destacar la maestría con la que las dos actrices y los dos actores abordan sus papeles, teniendo en cuenta que no llegan a perfilar a un personaje concreto. Cabe destacar que Magüi Mira imprime a su puesta en escena una atmósfera de irrealidad gracias a una escenografía de contrastes, un acertado diseño de iluminación y un buen uso incidental de las piezas musicales, interpretadas en directo con maestría por David San José. Pero las canciones que también interpreta Ana Belén en directo están metidas con calzador, el piano está desaprovechado y el ritmo del espectáculo, a fuerza de alargar las escenas, resulta un tanto denso.  

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