Villalobos: "Si el engranaje local se detiene, todos los demás terminarán colapsando"

El presidente de la Diputación reivindica la política como ‘sangre del sistema democrático’ que debe salir de ‘la enfermedad de la corrupción’

el 03 abr 2013 / 14:10 h.

En un acto que ha abarrotado hoy el salón de plenos de la entidad provincial, el máximo responsable de la Diputación ha vuelto a reflexionar acerca de la reforma local planteada desde el gobierno de Rajoy y ha vaticinado que, ‘si el engranaje local se detiene, todos los demás terminarán colapsando más tarde o más temprano’. VillalobosEsa es la idea central que ha volado sobre una intervención en la que Rodríguez Villalobos ha hecho una retrospectiva sobre los frutos que, en casi tres décadas y media de ayuntamientos democráticos, ha dado la esfera local de gobierno. Sobre aquellos primeros consistorios, el regidor provincial los ha calificado como el paso decisivo en el que ‘España retomaba su pluralismo real, efectivo, a pie de calle y sin cortapisas para cualquier hijo de vecino al que le apasionara el reto y la tarea de transformar la realidad sirviendo a los demás’. ‘De entonces a hoy, no me equivoco si afirmo que, en el ámbito de lo local, y más concretamente en la provincia de Sevilla y en Andalucía, los municipalistas hemos sido partícipes en primera persona de la Revolución Silenciosa en todos y cada uno de los pueblos de nuestra región’, ha continuado el presidente. A esa primera etapa democrática se ha referido Villalobos como ‘la de las infraestructuras básicas’, en la que las acciones se encaminaron sobre todo a ‘acometidas y canalizaciones básicas, carreteras provinciales, instalaciones deportivas y culturales de urgencia, casas consistoriales, mercados, cementerios, caminos y alumbrado público’. De forma concreta, el mandatario provincial ha aportado cifras al respecto, recordando que ‘entre 1985 y 2000, esta Diputación invirtió 15.900 millones en red viaria local; 410 millones en algo aún incipiente como era el desarrollo local como hoy lo entendemos; 810 millones en los bomberos de aquellos años; 2.650 millones en medio ambiente; nada menos que 9.700 millones en obra hidráulica; 14.900 millones en infraestructura urbana y; por rematar, otros 5.200 millones en equipamientos municipales’. Ha hablado también del momento de los servicios sociales, ‘donde también los Ayuntamientos y esta misma diputación se erigieron en verdaderos garantes de los derechos que permitían a nuestro Estado apellidarse como ‘de Bienestar’, tras posiciones seculares de abandono en esta materia’. Ahí, el presidente ha remarcado que ‘lo local era el engranaje perfecto para llegar a la puerta del ciudadano, para cuidar a los que más lo necesitaban y para dar cobertura social sobre el terreno, a la carta, desde unos servicios sociales bien pertrechados y formados para ello, que triplicaron su inversión entre el 89 y 2002’. Como última etapa, Villalobos ha citado ‘la década anterior a esta, en la que nuestro principal ámbito de actuación ha sido mantener las inversiones en el ámbito rural, con el objetivo de alcanzar el equilibrio y la cohesión territorial entre las zonas más rurales y alejadas de la capital, de un lado, y el entorno metropolitano, de otro’. En esa línea, el presidente ha destacado ‘los 57 millones que, unidos al esfuerzo presupuestario y de ahorro de esta institución, posibilitan que hayamos sido capaces de colocar esa cifra, a la que sumamos en el mandato anterior otros 128 millones con carácter extraordinario, a disposición de nuestros Ayuntamientos, junto a otros 750 millones de los ejercicios presupuestarios anuales desde 2007’. Autocrítica También ha hecho autocrítica Villalobos, aludiendo a que ‘en algunas ocasiones, nos hemos atrevido con proyectos que, después, hemos comprobado que eran demasiado grandes para la escala de ciertos municipios’. Junto a esa rémora, el presidente de la Diputación ha aprovechado el acto y el foro para volver a denunciar públicamente ‘la espuria lacra de determinados casos de corrupción que están llevando a la clase política al disparadero y a lo peor que ésta pueda sufrir, como es la desafección ciudadana’. Ahí, Villalobos ha querido ‘dejar muy claro, eso sí, que en la provincia de Sevilla ese mal endémico no ha hecho acto de presencia en brotes sistémicos’ y que ‘no podemos siquiera hablar de corrupción cuando se trata de faltas administrativas, siempre con la buena intención de ayudar a vecinos y vecinas en su día a día, otorgando licencias para actividades industriales o ganaderas que son sustento de familias humildes’. Aun así, en clave autonómica y nacional, el regidor de la entidad sevillana considera que ‘si aquellos que debemos ejercer en el espacio político como sangre del sistema democrático, vigorizándolo desde la tarea de servicio público, caemos en la enfermedad de la corrupción, la leucemia de todo el engranaje no tardará en llegar’. Más ayuntamientos, más democracia Acerca del futuro de los Ayuntamientos, Villalobos ha recordado primero que ‘quizá la pequeña rueda dentada de lo local ha sido, por las propias leyes de la física, la que más vueltas ha tenido que trabajar para que el resto de engranajes del Estado democrático haya funcionado como lo ha hecho, sobrecalentando en numerosas ocasiones el engranaje más pequeño, al objeto de que la maquinaria de este maravilloso proyecto que sigue siendo España nunca se detuviera’. ‘Ese ha sido el papel fundamental, callado, silencioso y de enorme sacrificio que se ha hecho desde los Ayuntamientos en estos 34 años y por eso ahora, alcaldes y alcaldesas, concejales y concejalas, no podemos permitir que se le pongan palos a esa rueda para detenerla’, ha esgrimido el presidente. En ese sentido, Rodríguez Villalobos vaticina que ‘caso de bloquear el rodar dentado de lo local, se estará boicoteando al conjunto de piezas y engranajes con los que cuenta el Estado a todos los niveles territoriales y, si el engranaje de los Ayuntamientos se detiene, se obstruye o se deja oxidar, todos los demás terminarán deteniéndose y colapsando más tarde o más temprano’. Esa es la razón por la que el presidente considera que, ‘en lugar de llevar el calentamiento de ese engranaje local a límites exasperantes, debemos mejorar las prestaciones para que esa rueda dentada siga dando vueltas a las mil maravillas, abundando en más autonomía municipal y dotando a los Ayuntamientos de la financiación adecuada para que puedan ejecutar con solvencia las competencias que tienen asignadas’. Para ello, 34 años después de que unas elecciones conformaran los primeros Ayuntamientos democráticos, Villalobos reivindica ‘el diálogo, el respeto al pluralismo y la consideración de igual a igual entre la esfera local y los demás niveles de gobierno para respetar un trabajo que, después de tres décadas y media, es abrumadoramente positivo’.

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