viernes, 16 noviembre 2018
03:52
, última actualización
Local

"¿Y dónde os lleváis ahora el Flaherty?"

Los clientes habituales del pub irlandés más antiguo de Sevilla se despiden del que ha sido un punto de encuentro internacional durante 17 años confiando en que pronto abra en otro sitio.

el 26 nov 2011 / 20:21 h.

TAGS:

Las puertas del pub irlandés Flaherty, que durante 17 años frente a la Catedral ha sido punto de reunión de estudiantes Erasmus, hinchas de equipos extranjeros, turistas y sevillanos que buscaban conversación en inglés, se abrirán hoy de nuevo. Pero no para ofrecer a la clientela las tradicionales beans (judías) como desayuno -que ayer se sirvieron durante todo el día- o una buena pinta de cerveza sino para empezar a desmontar las barras de madera, apilar mesas y taburetes y descolgar cuadros y espejos. "Mañana será lo más duro", reconocía ayer uno de los encargados, Jorge Nieto, en plena vorágine de trabajo en el último día del bar abierto al público, con ofertas de platos y camisetas a cinco euros y copas a cuatro para a liquidar las existencias.

 

Los tiradores del Flaherty se cerraron ayer para turistas ocasionales que pasaron por allí entre monumento y monumento -como Paul, de origen británico aunque residente en Barcelona que visitaba Sevilla por primera vez y se sorprendía de que cerrara un bar con tanto ambiente-, pero también para clientes habituales como Sergio Domínguez, de 31 años, que acudió a "despedirse" con sus amigos, entre ellos Chris, de 31 años, londinense al que conoció en el pub. "Tengo familia en Sevilla y venía a ver los partidos del Arsenal, los vi bebiendo Guinness y me acerqué porque me pareció curioso, no es una cerveza que se beba mucho aquí", explica Chris. Sergio conoció el pub por sus profesores de inglés, que se lo recomendaron para encontrar gente con la que practicar. "Alguna clase hemos dado aquí", recuerda.

Quien no pudo acudir, muy a su pesar, fue Elisa. Tenía una buena razón. Acaba de dar a luz a su pequeña Alexandra, a cuyo padre, Alex -de origen alemán- conoció en el Flaherty hace once años y "el día que me enteraba de si estaba embarazada desayunamos allí", recuerda por teléfono aún desde el hospital. El pub está muy ligado a su vida y por ello expresó su protesta por el cierre en las redes sociales. Su marido jugaba al fútbol con el dueño, Darren Enright, y aún recuerda como el padre de éste "me hizo cantar a capella para ver si le gustaba para dar unos conciertos, porque yo cantaba".

Elisa confía en que "abra en otro sitio". "Es la pregunta más común, ¿dónde vais a abrir ahora?", reconoce Jorge Nieto, que lleva tres años como encargado y otros tres como camarero. Medio colombiano, medio chileno y medio cubano, Jorge, de 31 años, llegó a Sevilla porque su padre es escritor "y le llamaba mucho la atención el Archivo de Indias". Es uno de los trabajadores más veteranos y recuerda con especial cariño "las fiestas del día de San Patricio", aunque el más antiguo de los 28 actuales es Garrett, irlandés, que lleva 13 años. Por contra Marisa, de 34, es una de las más nuevas y de las pocas sevillanas, porque si multinacional es la clientela más lo es la plantilla. Lleva solo dos meses. "Quería practicar el inglés y aquí conoces a mucha gente de fuera, haces contactos, hay muchos extranjeros para los que es su segunda casa, y el ambiente de trabajo es muy bueno", asegura.

Todos ellos se enteraron hace una semana del cierre definitivo, por la negativa del dueño del local de 500 metros cuadrados a mantener el contrato de alquiler -20.000 euros al mes-. Desconocen los planes de Darren, que se pasó de noche a despedirse de sus clientes. La idea es buscar otro local céntrico, pero a corto plazo la típica decoración del Flaherty reposará en una nave alquilada.

  • 1