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Economía

Zapatero ve 'arriesgado' decir cuándo llegará 'la luz al final del túnel'

El presidente del Gobierno reconoció que es "arriesgado" tratar de "predecir con precisión cuándo empezaremos a ver la luz del túnel", aunque insistió en que las medidas aprobadas deberían empezar a mostrar "indicios favorables de salida de la crisis".

el 15 sep 2009 / 22:26 h.

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, reconoció hoy que es "arriesgado" tratar de "predecir con precisión cuándo empezaremos a ver la luz al final del túnel" que supone la crisis económica.

No obstante, insistió en que las distintas medidas aprobadas deberían empezar a mostrar "indicios favorables de salida de la crisis" en la parte final de este año, "como pronostican los analistas".

Durante su comparecencia en el pleno del Congreso para analizar el deterioro de la situación económica y el fuerte aumento del desempleo, Zapatero insistió en que "no hay precedentes" de la actual situación y "nadie ha transitado por este camino antes" y "no es fácil buscar analogías en el pasado".

En un discurso que empezó con una cifra, la de los 3.207.900 desempleados que había en España al cierre del año pasado según la Encuesta de Población Activa (EPA), el jefe del Ejecutivo aseguró que es consciente de las vidas que se esconden detrás de este número y de que tiene la "obligación moral y política" de preocuparse por el colectivo de parados.

"No hay nada en la vida actual de nuestro país que me pueda producir mayor preocupación", dijo Zapatero, quien también reconoció que "no hay nada más importante que la necesidad de que acertemos en las decisiones" para afrontar esta crisis.

El Gobierno, dijo, tiene "identificadas" las prioridades y las irá ejecutando en los próximos meses sin que eso suponga "dejar a nadie en la cuneta", sin que aumente la exclusión social y "sin que sufran las consecuencias de la crisis los que están en una posición más vulnerable".

Zapatero admitió que la economía entró en recesión en el cuarto trimestre del año pasado -las cifras oficiales de este periodo se conocerán el 18 de febrero- unos meses en los que el deterioro económico fue mayor debido al "crash" financiero de septiembre.

También recordó que en el conjunto de 2008 se destruyeron 620.000 empleos, el 80 por ciento de ellos sólo en el cuarto trimestre, un periodo en el que el deterioro ha sido general, rápido e intenso, y es en el mercado laboral "donde esta crisis muestra su faz más negativa e inquietante".

Insistió en que el Gobierno sabe lo que significa el trabajo como "el cauce de la integración social", así como lo que supone perder el empleo y las consecuencias que tiene: no poder emanciparse, no poder tener a tiempo una casa o un hijo o ser un parado de largo duración.

"Nadie duda de que nos encontramos ante la peor recesión de carácter global de la historia reciente y aún no hemos tocado fondo", admitió Zapatero, quien añadió que esta circunstancia es la que ha obligado a todos los organismos internacionales a revisar a la baja sus previsiones.

También reconoció que "estamos atravesando los peores momentos" y "sufrimos" todavía las consecuencias de la crisis del sistema financiero, ya que "aún no se notan suficientemente los efectos de las medidas adoptadas para restablecer su normal funcionamiento".

Tras hacer un repaso exhaustivo de las medidas puestas en marcha, que en su opinión el Gobierno adoptó con la "urgencia que requería la gravedad de la situación", Zapatero reconoció que el Ejecutivo es "el principal responsable" de luchar con "determinación" y "acierto" contra la crisis.

Añadió que el "desafío" es "colectivo", y por eso reclamó "cooperación nacional" a los empresarios y los sindicatos, a las comunidades autónomas, los ayuntamientos, las fuerzas políticas y, en general, al conjunto de la sociedad.

También asumió varios compromisos, como los de "mantener la cohesión" de los españoles y la protección ante el desempleo, así como las políticas sociales "conquistadas" en este país, además de agilizar las reformas y los planes para un nuevo modelo económico más competitivo.

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