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Zoido saca pecho con Lipasam

El alcalde se atribuye la buena gestión de la empresa y escenifica en Torreblanca su respaldo a los operativos de limpieza

el 25 ago 2011 / 19:31 h.

El alcalde de la ciudad, Juan Ignacio Zoido, visitó el operativo especial de limpieza en Torreblanca.

Enfundarse el mono de trabajo tiene sus pros y sus contras. Ayer al alcalde, por eso de presumir de gestión, le tocó madrugar más de lo habitual para compartir con los trabajadores de Lipasam una jornada de ruta por la ciudad. A las 5.30 de la mañana, Zoido daba la bienvenida a uno de los turnos del parque de la zona Centro, en las inmediaciones del río, junto a los que inició un operativo con el que quiso mostrar su proyecto de futuro para estos años en la empresa de limpieza.

Estuvo con ellos, los saludó uno a uno y partió para repetir la misma operación con los trabajadores del parque del Distrito Este. La mañana se llenaba de gestos, aunque el principal motivo de su visita era el de garantizar su intención de no privatizar Lipasam y el fomento de la promoción de los trabajadores dentro de la empresa. Algo que para Zoido "es la mejor forma para incentivar y elevar el ánimo de todos". Por ello, no dudó en subirse a uno de los camiones de recogida para dirigirse hasta las entrañas del barrio de Torreblanca, donde la empresa realizó ayer uno de los dispositivos especiales para eliminar los residuos.

En total se recogieron 45.000 kilos de basura en sólo un día que se acumulaban en el solar anexo a la calle Castaño. Unas cantidades que vienen a sumarse a las de los 80.000 metros cuadrados en los que Lipasam ha centrado sus operativos especiales en el último mes. Todo, como indicó el alcalde, sin que haya supuesto un aumento de personal ni de los recursos destinados a ello, sólo "duplicando y racionalizando los servicios". Y claro, los vecinos ante lo que veían aprovecharon para llenarlo de decenas de peticiones que, una a una, fue anotando.

Entre máquinas que no cejaban en su actividad de recogida, Zoido aseguraba que su plan no se quedará sólo en estos dispositivos, sino que tendrá continuidad en la instalación de contenedores en la zona y en la concienciación de los propios vecinos. Eso, a pesar de que según denunció el Gobierno, el nuevo gerente de Lipasam -un profesional como prometieron- se encontró una maquinaria limitada y con graves deficiencias en su uso.

Mientras el alcalde presentaba su apuesta por la empresa municipal, el PSOE denunciaba que la suciedad había vuelto a copar los aledaños del asentamiento del Vacie, cuestionado "los zafarranchos de limpieza" anunciados por el alcalde. Los socialistas lo acusaban de ser "incapaz de mantener el servicio de manera ordinaria y, mucho menos, cumplir su compromiso electoral". Casi con la misma celeridad, el Gobierno salía en defensa de su gestión para indicar que ayer mismo se había realizado un operativo especial de limpieza junto a las chabolas. Era la confirmación de la apuesta del alcalde.

Pero al día de Lipasam que proclamaba el Gobierno todavía le quedaban escenas por vivir. Por la tarde, Zoido recuperaba su papel de regidor para dar la bienvenida en el Ayuntamiento al alcalde Hannover, previo al partido de fútbol que debía disputar el Sevilla. A los pocos minutos, el Consistorio comunicaba por sms, antes incluso de que lo denunciara la oposición, la limpieza de todos los aledaños por los que habían estado los aficionados. Definitivamente, ayer tocaba apostar por una Sevilla limpia.

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