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Ninguneo académico

07 feb 2018 / 20:57 h - Actualizado: 07 feb 2018 / 21:03 h.

Esta teórica fiesta del cine español - los Goyas- estuvo construida alrededor de una gala , al menos desde los telespectadores, aburrida y plúmbea. Qué manía tenemos en nuestro país de cambiar las cosas que funcionan. El malagueño Dani Rovira venía presentado un espectáculo fresco y rejuvenecido que tenía más valores que defectos y era aceptada por una audiencia amplia en número . A algún “mago” de la cosa se le ocurre que es tiempo de nombrar a unos cómicos dignamente minoritarios , que pueden ser del agrado de un grupo de personas, pero que ni mucho menos tienen la capacidad de hacer un espectáculo de masas, que dé brillo al teórico momento estelar del cine. Oportunidad perdida y la peor audiencia de los últimos diez años.

Los ganadores reales de los goyas. El primero: Adolfo Blanco, el promotor de la empresa A Contracorriente productora de La Librería y distribuidor de HANDIA. Tuvo la buena educación de agradecer a TVE el apoyo permanente al cine y su contribución a la diversidad en un panorama cinematográfico repleto de los mismo géneros: comedia y y thriller . . Adolfo y su estrategia de diversificación e integración: productor, distiribuidor y exhibidor esta reconocido con los premios alcanzados.

Otro ganador , inesperado, es el cine vasco con la película HANDIA . Una producción pequeña , con resultados de audiencia que no llegan a los cien mil espectadores . Los cineastas del País Vasco tienen una tradición y profesionalidad más que reconocida aunque, como otros, tienen que marchar a Madrid para poder desarrollar su actividad con continuidad. Desde hace años el gobierno vaso , independiente del partido gobernante , viene desarrollando una política cinematográfica integral que apoya toda la industria y que actualmente produce , con un tercio de habitantes, mas películas que Andalucía o que, por ejemplo, exista una red de cine en pequeñas poblaciones construida con la colaboración público-privada que permite que cualquier vasco siempre tenga un cine cerca de su domicilio.

Y también hubo otros que no vieron reconocidas sus capacidades. Es impensable que una película como “Perfectos desconocidos” que tiene una factura y unas valoraciones del publico más que buena, más de dos millones novecientos mil espectadores y superados los dieciocho millones ochocientos mil euros de recaudación, se quedara sin ningún premio . Se vuelve a repetir el espectáculo que a algunos académicos les da “sarpullidos”: premiar a los que consiguen un éxito de taquilla.

Y quizás lo mas doloroso para el sur; el académico ninguneo de la mejor película del año , según la critica y los aficionados : “El autor” del andaluz Manuel Martín Cuenca. Las razones para esto se deben de poner encima de la mesa y reflexionar : el lobby andaluz del cine en España no existe, y si existe es bastante malo pues esta película, con mayoría de producción andaluza, no consigue ni un premio cuando la película merecía unos cuantos “cabezones”.

Esto nos debe hacer reflexiona y pensar , pero sobre todo actuar , para que los productores andaluces -una docena escasa de profesionales -que en los últimos años hayamos estrenado películas en salas de cine unamos fuerzas con el resto del sector : actores, técnicos, guionistas, músicos, distribuidores, agentes de prensa, montadores, sonido, exhibidores, etc para dar visibilidad (y premios) a las películas que en Andalucía se realizan.


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