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Camas convertirá el cortijo de Queipo en lugar de memoria histórica

El Ayuntamiento camero ya ha iniciado el expediente que podrá estar concluido en dos meses

08 ago 2018 / 22:15 h - Actualizado: 09 ago 2018 / 09:19 h.
  • Cortijo de Gambogaz, en Camas, fue regalado a Queipo de Llano por la ciudad de Sevilla. / Txetxu Rubio
    Cortijo de Gambogaz, en Camas, fue regalado a Queipo de Llano por la ciudad de Sevilla. / Txetxu Rubio

El cortijo de Gambogaz, propiedad de la familia de Queipo de Llano tras ser regalado al militar franquista por la ciudad de Sevilla en 1937, será inscrito como Lugar de Memoria Democrática de Andalucía, una vez que termine el expediente que ha iniciado el Ayuntamiento de Camas y que estará listo en dos meses.

Así lo comunicó ayer el Consistorio después de que el Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT) anunciase que hoy ocupará este lugar como homenaje al padre de la patria andaluza, Blas Infante, en el aniversario de su fusilamiento.

El Consistorio, gobernado por el socialista Rafael Recio, mostró su «contrariedad ante este tipo de acciones al margen de los procedimientos legalmente establecidos».

Por contra, el Ayuntamiento señaló que está colaborando con la Asociación Memoria, Libertad y Cultura Democrática y está pendiente de la investigación que está a punto de publicarse, y que sería remitida a la Dirección General de Memoria Democrática para su revisión por parte de un grupo de expertos para inscribir el cortijo como Lugar de Memoria Democrática.

«Una cosa es lo que política y mediáticamente interese a las organizaciones convocantes y otra muy distinta es la que conlleva el cumplimiento de la ley, sus procedimientos y trámites, que es a lo que el Ayuntamiento de Camas tiene que circunscribirse, para atender lo que tiene que ver con la huella aún presente en el municipio del terrible genocida Queipo de Llano», concluyó el gobierno municipal de Camas.

El cortijo de Gambogaz, de 600 hectáreas, fue regalado por la ciudad de Sevilla a Queipo de Llano y heredado a su muerte por sus hijos y posteriormente por sus nietos, y fue el lugar al que se retiró ya anciano hasta que falleció a los 76 años de edad el 9 de marzo de 1951. Su torre está declarada como Bien de Interés Cultura (BIC), y esta figura de conservación obliga a su apertura al público, así como que mantenga en estado óptimo.

Actualmente Gambogaz malvive. Se trata de una construcción que pese al mal estado general que presenta, revela haber tenido época de esplendor. Está ubicado a escasos 2.000 metros en línea recta del rascacielos de la Torre Sevilla y su acceso es asequible por un camino en buen estado. La zona, por su parte, está en semiruinas. Destaca un torreón, que como todo el complejo, amenaza con desplomarse.

Recientemente la concejal camera Eva Pérez y una de las principales impulsoras de la lucha para que en este espacio se levante un lugar de la memoria declaró a este diario que «este lugar era un referente de la reforma agraria andaluza antes de ser regalado a Queipo». En las investigaciones realizada por el colectivo memorialista se defiende que aquel cortijo agrícola se convirtió en una suerte de punto de trabajos forzados en las extensiones de tierras de labor que lo circundan. De hecho, existen documentos de sacas de presos de la prisión provincial que testifican que el encargado de Queipo iba a la cárcel y se llevaba a presos para esclavizarlos en Gambogaz, como manifiesta el historiador José María García Márquez.


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