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Mercados. Reinventarse o morir

Los cambios en los hábitos de consumo, la crisis o el envejecimiento de la población fuerzan a los placeros a buscar nuevas ideas para mantenerse a flote

24 may 2017 / 06:47 h - Actualizado: 25 may 2017 / 20:31 h.
  • Los placeros notan en sus ventas el golpe que la crisis ha supuesto en los bolsillos de los sevillanos y los nuevos hábitos de consumo que los llevan a vender por unidades en lugar de kilos como antaño. / Manuel Gómez
    Los placeros notan en sus ventas el golpe que la crisis ha supuesto en los bolsillos de los sevillanos y los nuevos hábitos de consumo que los llevan a vender por unidades en lugar de kilos como antaño. / Manuel Gómez
  • El Ayuntamiento desarrolla campañas para fomentar el consumo en los mercados. / Manuel Gómez
    El Ayuntamiento desarrolla campañas para fomentar el consumo en los mercados. / Manuel Gómez

Las plazas de abasto en Sevilla han sido históricamente el motor económico de muchas familias, el punto de encuentro y convivencia de los vecinos, y desde hace unos años un elemento arquitectónico del paisaje de los barrios de la capital hispalense.

En Sevilla hay 18 mercados de los que solo cuatro son concesiones (Encarnación, Palmeritas, Pino Montano y Puerta de la Carne) y uno privado (Marqués de Pickman), que dan trabajo a cientos de sevillanos. Lejos quedan los años dorados de estos negocios familiares por excelencia que se sobrepusieron a la crisis del 93 y que lidian de nuevo para salvar los muebles tras último varapalo económico que han sufrido los bolsillos de los sevillanos. Una compleja situación a la que se le suman otros factores que ponen en jaque aún más si cabe el futuro de los mercados de Sevilla como son los hábitos de consumo, el envejecimiento de la población, la apertura de nuevas grandes superficies o las compras on-line y los servicios a domicilio.

¿Por dónde pasa entonces el futuro de los placeros? Estos comerciantes minoristas han dejado atrás los «mercados puros» que podían verse en la ciudad hasta los años 80 donde los puestos se centraban únicamente en los productos frescos (fruta, verdura, carnes y pescados), a compartir espacio con nuevos negocios como las mercerías, las joyerías o los puestos de flores. Una renovación que les ha llevado en los últimos tiempos a convivir con nuevas propuestas gastronómicas como los mercados gourmet o los restaurantes, que son una suerte de salvavidas para los placeros que no están dispuestos a bajar los brazos y echar el cierre de sus tradicionales negocios sin plantar batalla.

Así es cómo las antiguas plazas de abasto han cobrado una nueva vida y sus clientes, además de ir a comprar los clásicos suministros, pueden disfrutar de una obra de teatro, una cerveza o alquilar una bicicleta.

Y es que las cifras no dejan lugar a dudas. Los placeros lo tienen claro. En los últimos años han pasado, dicen, de vender por kilos a hacerlo por unidades. Hay quien incluso calcula que ahora vende solo un 10 por ciento del producto que vendía en los años 60 y 70. Es más, estos negocios que han pasado tradicionalmente de padres a hijos, encuentran en la actualidad un futuro tan incierto que quienes están al frente de los mostradores de los puestos en Sevilla prefieren que sus descendientes estudien y hagan sus vidas alejadas de la actividad que otrora se percibía como un trabajo para toda la vida y ha mantenido a muchas familias sevillanas durante décadas. No son pocos, además, los placeros que tienen las «carnes abiertas» esperando poder al menos llegar a jubilarse.

Inversión municipal

Ante este panorama, no solo son estos comerciantes los que han decidido renovarse. Muchas de las instalaciones que albergan los mercados de la ciudad requieren de un particular plan renove. Y es que hay edificios, como el del Cerro, que datan de 1944. Por ello, el Ayuntamiento de Sevilla puso en marcha actuaciones el pasado año por valor de 242.275 euros. Obras de acondicionamiento, de mejora del alcantarillado, instalación de puertas automática o de sistemas de refrigeración, fueron los principales trabajos acometidos. Para este 2017, el presupuesto municipal tiene consignada una partida de 800.000 euros para realizar mejoras en los mercados de Triana, Tiro de Línea, San Jerónimo y la Candelaria. De estos tres últimos, de hecho, el Consistorio ha sacado ya a licitación los contratos.

A esto se le suman las políticas locales para fomentar el consumo en el comercio de cercanía. Para ello, se ha desarrollado un estudio diagnóstico sobre el sector de los mercados de abastos con sus potencialidades, riesgos y puntos de mejora en el marco de los trabajos del Plan Estratégico Sevilla 2020-2030. Con los resultados, que el Ayuntamiento prevé presentar a los placeros en junio, se trazará una nueva estrategia para potenciar el sector.

Además, se ha desarrollado una convocatoria de ayudas a asociaciones de comerciantes para el impulso de programas de modernización y mejora de la oferta digital de los mercados gracias a la que plazas de abastos como Encarnación, Palmeritas, Pino Montano o Bellavista van a poner en marcha entre los meses de mayo y junio proyectos de plataformas digitales subvencionados por el Ayuntamiento a través de las asociaciones de comerciantes. Finalmente se están desarrollando anualmente campañas de promoción y difusión de la compra en los mercados de abastos orientadas a la captación de un público joven a través de redes sociales o de iniciativas nuevas que se centran sobre todo en fechas señaladas como la Navidad.


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