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El 'annus horribilis' de Rajoy

Mariano Rajoy tenía planes para 2009. Unos planes que desde luego no pasaban por tramas de espionaje o escándalos de corrupción. El presidente del Partido Popular, después de cuatro años de crispación y una oposición llevada hasta el límite, quería presentar su nuevo partido de cara a las tres importantísimas citas electorales del año: comicios vascos, gallegos (ambos el 1 de marzo) y europeos (7 de junio).

el 15 sep 2009 / 22:18 h.

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Mariano Rajoy tenía planes para 2009. Unos planes que desde luego no pasaban por tramas de espionaje o escándalos de corrupción. El presidente del Partido Popular, después de cuatro años de crispación y una oposición llevada hasta el límite, quería presentar su nuevo partido de cara a las tres importantísimas citas electorales del año: comicios vascos, gallegos (ambos el 1 de marzo) y europeos (7 de junio).

El brillante triunfo de Barack Obama en EEUU le inspiró y Rajoy quería para este 2009 un PP más cercano, social, en contacto con los ciudadanos y con un mensaje lleno de esperanza. Incluso tenía un lema: Queremos. Estaba decidido y, por ello, en la copa de Navidad de los populares madrileños, ante la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, una de las dirigentes más críticas con él desde su derrota en las urnas el 9 de marzo de 2008, afirmó: "Soy muy consciente de lo que estoy haciendo, sé lo que estoy haciendo".

El fin de semana del 23 al 25 de enero, Rajoy debió de sentirse como Felipe II cuando conoció la derrota de su Armada Invencible. Aquellos días la presunta trama de espionaje de la Comunidad de Madrid acabó eclipsando la puesta de largo de su proyecto en el I Foro Abierto de Militantes de Madrid. "Yo envié a mis naves a pelear contra los hombres, no contra los elementos", pensaría el gallego.

Un escándalo que Génova (la sede central del PP) y su líder gestionaron desde un principio a trancas y barrancas y varias días después de que el diario El País lo hiciese público. Y su cierre -por la puerta de atrás- parece más que próximo. El viernes se constituyó en la Asamblea de Madrid la comisión de investigación para esclarecer todo este asunto y aquí Aguirre impuso su mayoría absoluta: decidió su duración (hasta el 28 de febrero) y dejó caer que habría veto a algunas solicitudes de comparecencias de los otros grupos (PSOE e IU). Este modo de actuar de la presidenta madrileña se tradujo ayer en un aluvión de críticas en los medios de comunicación lo que supone un desgaste para el partido.

la caja de pandora. Rajoy sabe hoy que aquel escándalo fue tan sólo la punta del iceberg. El viernes el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón y la Fiscalía Anticorrupción destaparon una trama de corrupción vinculada al PP que se saldó con cinco personas detenidas, dos de ellas ex altos cargos del partido, y otras 30 están siendo investigadas. La operación se desarrolló en las localidades madrileñas de Boadilla del Monte y Majadahonda, así como en Valencia, Marbella (Málaga) y Sotogrande (Cádiz).

Los arrestados, que a través de una red de empresas lograban contratos en ayuntamientos gobernados por el PP, están acusados de soborno, tráfico de influencias y blanqueo de capitales. Entre los detenidos se encuentra Francisco Correa, propietario de una empresa que organizaba eventos para diferentes administraciones gobernadas por el PP. Otro de los arrestados es Pablo Crespo, secretario de Organización del PP de Galicia hasta 1999, al que el Ayuntamiento de Madrid, que dirige Alberto Ruiz-Gallardón, adjudicó durante el año 2007 varios contratos por valor de 210.000 euros.

Según las informaciones que han trascendido hasta el momento, parece que de nuevo el PP madrileño, cuya presidente es Esperanza Aguirre, es el más involucrado en la trama. Así, la Cadena SER informó ayer que la Fiscalía Anticorrupción y el juez Garzón han reclamado al Ayuntamiento de Boadilla del Monte (Madrid) información sobre tres contratos, entre ellos, el expediente de la oficina de atención al ciudadano, una adjudicación que se realizó por un periodo de 14 años a razón de medio millón de euros anuales a la empresa Easy Concept, vinculada a Isabel Jordán, otra de las detenidas el pasado viernes.

Evasión fiscal. No fue el último revés que sufrieron el viernes el PP y Rajoy. A última hora de la tarde, el candidato del PP de Ga- licia a la Presidencia de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, anunció que decidió apartar a Luis Carrera Pasaro de la candidatura por Ourense para las próximas elecciones gallegas porque "no estaba plenamente al corriente con la Hacienda pública". Carrera explicó que no había declarado a Hacienda la comisión que recibió por prestar asesoramiento al Banco Privado Portugués -240.000 euros según El País- para organizar su entrada en el mercado gallego.

Ayer fue el día de las reacciones. Entre los populares hubo quien se mostró sorprendido, como la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá; y hartos como el miembro de la Ejecutiva José María Lasalle. En el PSOE, además de la solicitud de investigaciones, el más tajante fue su vicesecretario general, José Blanco, quien afirmó que "el vendaval que recorre el PP se lo va a llevar por delante". Mariano Rajoy no dijo nada. Como hace unas semanas con el escándalo de Madrid. Génova habló a través de un comunicado que decía que ninguno de los detenidos el viernes ha trabajado para el PP desde que Mariano Rajoy es presidente.

Hace seis semanas, Rajoy tenía unos planes, el sueño de un partido más comprometido y esperanzador, un país sumido en una de las peores crisis económicas de las últimas décadas... hoy tiene un partido envuelto en polémica tras polémica y con la justicia tras los talones.

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