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Economía

El futuro incierto de las papas

Ayer jueves comenzó en Sevilla el primer Congreso Andaluz de la Patata, organizado por la asociación de Productores y Exportadores de Patata Temprana de Andalucía. Cerrando el Año Internacional de la Patata celebrado en 2008, el Congreso evalúa los retos de este sector. Foto: Javier Cuesta.

el 15 sep 2009 / 19:43 h.

J. A. Cano

Ayer jueves comenzó en Sevilla el primer Congreso Andaluz de la Patata, organizado por la asociación de Productores y Exportadores de Patata Temprana de Andalucía con la colaboración de Organización de las Naciones Unidas para la agricultura y la alimentación (FAO), la Consejería de Agricultura, Extenda y Caja Rural, cerrando el Año Internacional de la Patata celebrado en 2008.

La patata es el cuarto cultivo por superficie en el mundo, y el tercero en consumo humano -adelantando respecto a la otra clasificación al maíz, más usado en piensos para animales-. En Andalucía, la patata temprana, que se recolecta entre abril y junio, representa cerca del 75% de la producción de patatas en la comunidad, ocupando entre 11.000 y 12.000 hectáreas según la temporada, oscilando la producción entre las 310 y las 400 toneladas -tres cuartas parte de la patata temprana de España-, de las cuales casi un 30% se destinan a exportación.

Estos datos los ofrecieron, durante la inauguración del Congreso, Judit Anda, directora general de producción agraria de la Consejería de Agricultura, que acudió en sustitución del consejero Martín Soler, y Mariano Ruiz Perea, presidente de la Patata Temprana de Andalucía. Anda valoró que el sector se encuentra en una situación "muy parecida" al de otros "como frutas y hortalizas" y se enfrenta a retos como el "de la calidad o la comercialización" exigidos por la actual "liberalización del comercio mundial", que incluyó entre sus oportunidades de desarrollo por la apertura de nuevos mercados, "en un momento de crisis en el que uno no sabe muy bien qué producir", junto al interés en nuevos cultivos que puedan mostrar algunos agricultores ante el "desacople" de la PAC.

Mariano Ruiz explicó brevemente la percepción de los productores y exportadores sobre los problemas del sector. "Algunos son los mismos que los de la agricultura en Andalucía en general, como el aumento de los costes de producción, que tienen a muchas cosechas en el límite de la rentabilidad", declaró.

La dispersión de la oferta, en su opinión, ha provocado a lo largo del tiempo fluctuaciones en los precios de la patata temprana que han perjudicado siempre al agricultor, por lo cual su asociación está buscando "promover una concentración de la oferta que venga acompañada de una gestión organizada de la producción. Esto quiere decir que no se planten patatas si no se sabe exactamente a quién se le van a vender y para qué uso. No hay soluciones únicas, pero, en general, se trata de busca una no especialización del cultivo, que no haya sobras sin saber el destino final para no provocar la sobreoferta", advierte el presidente. "Se han dado casos de una misma cosecha ofrecida a varios compradores al mismo tiempo. Eso perjudica al precio".

"Es un trabajo que estamos realizando entre los productores pero también estando en contacto con consumidores o mayoristas, pero también a través del canal de distribución, muy importante, y sin olvidar usos alternativos del producto, como la industria", concluyó Ruiz Perea.

Sobre la exportación, un 30% de las ventas de la patata temprana andaluza, el presidente se lamentó de que "entre 1992 y 1999, el 20% de nuestro producto que se importaba en los países de la Unión Europea provenía de Andalucía. Hoy es sólo el 10%, la proporción se ha reducido a la mitad, y eso es por la entrada de países como Marruecos, Israel o Egipto en estos mercados.

La cuestión es que son países contra los que no tenemos nada, pero a los que las normativas europeas no les aplican. Ahora está la negociación de los pesticidas en Bruselas, que va a obligar a usar fertilizantes sostenibles, que son más caros. Sabemos que el cliente quiere un producto respetuoso con el medio ambiente, pero también a un precio razonable", argumentó.

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