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Israel ataca Gaza y causa la mayor matanza desde 1967

Al menos 200 personas murieron y 750 resultaron heridas ayer por un ataque aéreo masivo en Gaza, que supone la más sangrienta operación militar de Israel contra los palestinos en 40 años. Lo peor es que Israel dice que la operación no será corta. Foto: EFE

el 15 sep 2009 / 20:27 h.

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Al menos 200 personas murieron y 750 resultaron heridas ayer por un ataque aéreo masivo en Gaza, que supone la más sangrienta operación militar de Israel contra los palestinos en 40 años. Lo peor es que Israel dice que la operación no será corta y que los palestinos ya han iniciado el contraataque.

"No hay registrada una jornada mas mortífera desde la guerra de 1967. Israel no había matado desde entonces tanta gente en un solo día", según Moawiya Hasanie, jefe de los servicios sanitarios de Gaza. Medio centenar de aviones y helicópteros de la Fuerza Aérea israelí participaron en el ataque, con el lanzamiento de unos 40 misiles, que se produjo poco antes del mediodía, duró apenas dos minutos y destruyó una treintena de edificios.

Además de en la ciudad de Gaza, la operación militar israelí incluyó blancos en otras localidades de la franja como Jan Junis y Rafah, y entre las personas a los que costó la vida figuran altos jerarcas de Hamás. En el ataque murieron el responsable de la Policía de Hamás en Gaza, Taufiq Jaber, el jefe de la Seguridad de Hamás, Ismail El Yabary, y el gobernador de la circunscripción de Gaza Central, Abu Ashoun. "Fue como un terremoto, en instantes los edificios se vinieron abajo y los coches prendieron en llamas", relató un testigo presencial, el comerciante Ahmed Ghannam.

La mayoría de los inmuebles alcanzados pertenecen a Hamás o son sedes de las fuerzas de seguridad del movimiento islamista, muchos de ellos situados en zonas residenciales.

El ataque causó el pánico entre la población y la televisión local mostró imágenes de civiles clamando venganza entre edificios convertidos en escombros y sembrados de cadáveres de policías con el uniforme negro de Hamás.

Tras el ataque, portavoces de Hamás anunciaron que el movimiento islamista proseguiría la resistencia "hasta la última gota de sangre" y reclamaron una nueva Intifada contra Israel.

Poco después de la advertencia, los grupos armados palestinos de Gaza lanzaron una veintena de cohetes artesanales sobre las poblaciones israelíes aledañas a la franja. Una mujer de la localidad de Netivot murió por el impacto de uno de los proyectiles que, según los servicios de asistencia israelíes, causó heridas a otras cuatro personas.

El primer ministro israelí, Ehud Olmert, aseguró ayer que su Gobierno dará al Ejército el tiempo necesario para que continúe operando en Gaza. Subrayó demás que la campaña en Gaza precisa de tiempo y paciencia, a fin de devolver una "vida normal" a los habitantes del sur de Israel, blanco de los proyectiles de las milicias palestinas. "Israel ha hecho todo lo que estaba en su mano para mantener el alto el fuego con Hamás, pero nuestro deseo de calma ha sido respondido con terrorismo", dijo Olmert en referencia a la lluvia de proyectiles palestinos caída en los últimos días en Israel.

De forma similar se pronunció su ministro de Defensa, Ehud Barak, que no descartó que los ataques "prosigan y se amplíen si fuera necesario". "Hay un momento para treguas y un momento para el combate. Ahora es el momento del combate", dijo. Barak ha ordenado que las poblaciones israelíes aledañas a Gaza permanezcan en "estado de alerta", y adelantó que los próximos días "serán difíciles".

Por su parte, la titular de Exteriores, Tzipi Livni, subrayó que a su país "no le queda otro remedio" que recurrir a la fuerza para desmantelar a Hamás.

La masacre de Gaza ha causado la ira en Cisjordania, donde el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abás, condenó desde Ramala el ataque y pidió el fin de la operación militar israelí.

Ayer la condena se había extendido a la calle en ciudades cisjordanas como Belén, cuyas autoridades municipales ordenaron la suspensión de las festividades populares organizadas con motivo de la Navidad, mientras que en Jerusalén Este (árabe) grupos de jóvenes palestinos lanzaron piedras contra las fuerzas de orden del estado judío.

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