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"Sevilla es una plaza turística de futuro pero falta conexión internacional"

ENTREVISTA A ALEJANDRO CASAMOR. Dirige el último hotel que ha abierto en la capital sevillana tras una larga sequía: el Hilton Garden Inn.

el 24 abr 2013 / 09:51 h.

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Dirige el último hotel que ha abierto en la capital sevillana tras una larga sequía: el Hilton Garden Inn, una de las marcas de la cadena internacional Hilton. Alejandro Casamor Fernández, madrileño de 37 años, tomó las riendas de este establecimiento el pasado octubre e hizo posible su inauguración en la reciente Semana Santa. Enclavado allá por donde termina el barrio de Pino Montano, entre parques empresariales, relata las ventajas de lo parecen desventajas... –Abrir un hotel en Sevilla con esta crisis y en estos lares, que no son precisamente los más boyantes de la ciudad. ¿Osadía? ¿Apuesta? –Sin duda, una apuesta de futuro, pero también de presente. Las crisis económicas son cíclicas y esta zona tendrá un desarrollo empresarial importante, y así está planificado, a sumar al de Torneo Parque Empresarial, que sí, es verdad, quizás ahora está un poco más tranquilo que en las épocas de bonanza. Y en cuanto a la ubicación, no estamos en el Centro ni al lado de la Catedral, pero en diez minutos en taxi estamos allí, la combinación de autobuses es buena y a seis minutos está el aeropuerto. –¿Cuál es el modelo Garden Inn? –Ofrecer al cliente aquello que necesita, ni más ni menos, sin mucho más, y nuestra promesa es que si no cumplimos, no le cobramos. Los servicios están acotados tanto por arriba como por abajo, y es lo que nos permite ofrecer unos precios competitivos a pesar de la gratuidad del parking, de internet, de la impresión de documentos, del gimnasio, del business center o del traslado desde el aeropuerto. No es un hotel de lujo. Aquí el cliente hasta puede lavar su ropa en la lavandería común del hotel y plancharla, en recepción tenemos máquinas que dispensan alimentos y bebidas, e incluso microondas para calentarlos, y nos conduce una filosofía muy medioambiental, en especial en el ahorro energético. Son elementos diferenciadores. El modelo es el que llamamos focus services, servicios enfocados al cliente, y no de lujo. No estamos al lado de la Catedral, pero ¿cuántos hoteles en el Centro tienen piscina o una pista de pádel? –Teniendo en cuenta que el hotel está flanqueado por el parque empresarial Torneo y el futuro parque industrial El Higuerón, ¿los clientes potenciales son empresarios y directivos? –Sí. La evolución natural será hacia ese segmento, hacia el corporativo, de ahí, por ejemplo, nuestras cinco salas para eventos y convenciones. Pero también existe una fuerte demanda de ocio y la prueba está en que hemos estado al 100% durante la Feria de Abril. –¿Y cómo ha ido el conjunto del primer mes que este hotel lleva abierto? –Bien, gracias a la red comercial de la cadena Hilton que tenemos detrás. No nos podemos quejar. Estamos satisfechos. –El de Sevilla es el primer Hilton Garden Inn de la cadena Hilton en España. ¿Conejillo de Indias? –Más que conejillo de Indias, lo que somos es el hotel de referencia en España, puesto que a nivel europeo los Garden Inn suman 26. Somos el referente, insisto, para este país, y ya vienen a visitarnos para estudiar cómo funcionamos y cómo nos va de cara a otros emplazamientos. –¿Cómo ve el mercado hotelero sevillano? –Complicado. La crisis se refleja en una bajada de la ocupación y de los precios, y eso en una ciudad donde la oferta supera a la demanda, de ahí que centremos nuestro esfuerzo en el cliente, sabemos orientarnos hacia él. –¿En precios? –No somos baratos, pero nuestros precios son muy competitivos. Nos posicionamos en un nivel medio. –¿Y enfocados más al cliente nacional que al internacional o a la inversa? –A todo tipo de cliente, pero tenga en cuenta la garantía internacional de la marca Hilton y toda la red comercial de la cadena. Y, además, tenemos grupos turísticos, viajes organizados. –Volviendo al mercado hotelero sevillano, sus empresarios suelen llorar mucho... –La situación es muy complicada. A todos nos gustaría llenar y tener unos precios superbuenos. Pero no es mi política llorar, sí luchar. Esta situación es coyuntural. –Teniendo en cuenta que la oferta supera a la demanda, ¿cómo ha sido la acogida de este nuevo hotel? –La bienvenida ha sido muy buena y muy cálida la que nos dieron sus profesionales. No conozco en profundidad el mercado sevillano, pero sí que los actuales empresarios y cadenas se encuentran muy bien posicionados. De hecho, hacía tiempo que no se abría ningún establecimiento. Y lo que sí considero es que deben apostar por la innovación y adecuar sus estructuras a la realidad. –¿Lo está la suya? –Nuestro modelo lo exige desde la misma concepción del hotel. Es un establecimiento muy dimensionado, acorde con los servicios que prestamos. En él trabajan 35 personas y son 140 habitaciones. –¿Cuándo alcanzará velocidad de crucero? –Está prevista para el próximo año a la par de la economía y del desarrollo de esta zona de Sevilla, que se va a dinamizar mucho gracias al parque El Higuerón, pero también contamos con la cercanía a Isla Mágica y al Estadio Olímpico. Ya le digo, un puntal es lo corporativo y otro, el turístico. No en vano, ya estamos mirando hasta el tema cruceros, que en Sevilla comienza a crecer. –¿Y cómo ve la Sevilla turística? –Sevilla es una plaza de futuro, sin duda. Por su oferta cultura espectacular, por su gastronomía, por su benigna climatología, por sus conexiones nacionales, aunque las internacionales habría que mejorarlas más, y porque, dentro del destino España, Sevilla es un destino reconocido y atractivo para el turismo y para los congresos y convenciones. Lo que hace falta: salir del bache.

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