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Alarma en isla del Vicario por una crecida más del Genil

El acceso a la pedanía quedó anegado por el desembalse de los pantanos cercanos.

el 08 mar 2010 / 20:05 h.

Un hombre observa una de las últimas crecidas del río.

La calma no termina de llegar a la ciudad de Écija, que está una vez más pendiente del río Genil. El desembalse controlado de los pantanos de Iznájar y el Cordobilla mantuvo en vilo todo el día a los servicios municipales de Urbanismo, la Policía Local, bomberos y voluntarios de Protección Civil. Una vigilancia que se mantiene hoy por las constantes crecidas del caudal, que ayer anegó, una vez más, el camino hacia isla del Vicario, el punto con más riesgo de inundaciones de Écija.

La presa de Iznájar pasó de desembalsar poco más de 100 metros cúbicos por segundo la noche del domingo a los 135 que desaguaba ayer. La presa de regulación del Cordobilla soltaba 200 metros cúbicos por segundo. "Eso nos afecta en cómo va a subir el nivel del río", apuntó el concejal de Seguridad Ciudadana y Movilidad, Manuel Torre, que se desplazó a la pedanía ecijana, que se ha inundado tres veces en los últimos meses por las crecidas, aunque de forma parcial.

Si por la noche del domingo la altura del Genil subió medio metro, en la mañana de ayer se invirtió una tendencia que se estabilizó por la tarde, pero que volvió a crecer por la noche: a las 20.45 horas, la lámina de agua se situó en los 4,66 metros y el caudal era de 336 metros cúbicos por segundo. Esos anuncios fijaban la vista en el río Genil e incluso durante unas horas se mantuvo el aviso de una gran crecida de madrugada. Una alerta que se rebajó al cierre de esta edición.

El riesgo está cerca y, de hecho, llegó a anegar ayer el acceso a isla del Vicario, algo que pasa cuando la cota está por encima de 4,80 metros, aunque no desalojaron a ningún residente de la pedanía. El gobierno local (PSOE) calmó los ánimos y asumió como tolerable que el nivel del Genil subiera hasta los cinco metros. Y es que el riesgo real está en superar los 5,10 metros, ya que a partir de ahí el agua llegaría hasta las viviendas.

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