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Moro: "Llegué a Brasil huyendo de los abogados de Sonia Gandhi"

El ganador del premio Planeta 2011 abandona la India como escenario de sus novelas y da un giro en ‘El imperio eres tú'.

el 16 oct 2011 / 20:21 h.

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Inma Chacón y Javier Moro, finalista y ganador del Premio Planeta 2011.
Mañana de resaca en el hotel Princesa Sofía de Barcelona, donde se concentran los invitados del premio Planeta 2011. En el buffet del desayuno, un Juan José Millás con aire somnoliento saluda a Fernando G. Delgado ante el canasto de los cruasanes. En el vestíbulo, Espido Freire saluda a Marta Rivera de la Cruz justo en el momento en que Nativel Preciado sube al ascensor. Buena parte de la jet set literaria de España se concentra por unas horas entre cuatro paredes, pero los focos están puestos en la sala de prensa: allí, el ganador de este año, Javier Moro, y la finalista, Inma Chacón -ambos con un buen aspecto que demuestra que celebraron con moderación- responden a las preguntas de los periodistas.

Se nota que Moro, ganador de los 601.000 euros del Planeta con El imperio eres tú, una novela sobre el emperador de Brasil Pedro I, tiene su discurso bien armado desde hace tiempo. Explica las circunstancias que rodearon la vida de su personaje con profusión de detalles, desarrolla el contexto histórico con solvencia. Y comenta con desenfado los motivos que le han llevado a abandonar el escenario habitual de sus libros, la India, por las no menos exóticas tierras del otro lado del Atlántico. "He llegado a Brasil huyendo de los abogados de Sonia Gandhi", bromea a propósito del contencioso que mantuvo con la protagonista de su exitosa novela El sari rojo. "Casi todos mis libros han estado basados en historias de gente viva, pero después de que Sonia me mandara a su batería de abogados, he decidido que sólo voy a escribir de gente muerta, y cuyos abogados lleven muertos mucho tiempo".

Los pleitos han acompañado la carrera literaria de Javier Moro tanto como los primeros puestos en las listas de ventas. Según él mismo explica, ya con su libro Era medianoche en Bhopal hubo de hacer frente a una querella (finalmente ganada por el autor) de cierto jefe de policía, al que no le hizo ninguna gracia que Moro dijera que las fuerzas del orden no hicieron nada para proteger a la población ante el desastre químico del año 1984.
"Con Sonia Gandhi ha sido peor, porque uno de sus abogados es presidente del Parlamento indio y ha querido denunciar todo lo que yo contaba en El sari rojo", agrega Moro.

Tan cansado ha terminado el madrileño de tribunales, que incluso duda de que su obra pueda ser llevada a la pantalla grande algún día. "Pasión india podría ser adaptada, pero el problema es que el cine es carísimo y ahora no tiene dinero nadie. El formato de El imperio eres tú me sugiere más la posibilidad de una serie de televisión, porque es bastante larga. Y lo de Sonia Gandhi, bueno, ha habido gente interesada, pero sus abogados han sembrado el terror y cerrado todas las puertas".

Aunque el giro brasileño de esta nueva obra suponga una sorpresa para muchos lectores de Javier Moro, no es la primera vez que el escritor ambienta una historia allí. Ya con su debut en la literatura, Senderos de libertad, viajó por la Amazonía para contar las peripecias de Chico Mendes, el humilde cauchero que llegó a convertirse en símbolo de la lucha por la libertad en este país latinoamericano. "Ahora he vuelto a Brasil con el mismo tema de fondo, porque tanto Chico Mendes como Pedro I lo que quieren es sacudirse el yugo de la opresión", apostilla.

ESCRIBIR COMO RESPIRAR. Al lado de Moro, tan acostumbrado a los enjambres de periodistas y a las largas colas de lectores esperando una firma, la finalista Inma Chacón no repliega en ningún momento una gran sonrisa de oreja a oreja. Se siente en una nube: "Nunca he escrito esperando obtener nada", dijo poco después de recoger su galardón. "Escribo porque lo necesito, por puro sentimiento. Para mí es una forma de respirar. Este premio es un regalo extraordinario, pero jamás en mi vida soñé que estaría sentada aquí".
Si Javier Moro alcanzó la fama internacional con Pasión india, ella debutó como escritora con La princesa india, coincidencia que le hace reír una vez más. Mientras que Moro es un seductor nato, el hombre vivido e interesante, ella vende naturalidad, espontaneidad y compromiso. "Una sobrina decía que mi hermana Dulce vivía en las nubes y para escribir ponía los pies en la tierra. Yo hago exactamente lo contrario: vivo en la tierra y subo a mi nube para escribir", concluye.

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